10 DE OCTUBRE · DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL

8 de octubre de 2026

La salud mental no se cuida solo cuando aparece el daño. Se protege antes

Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, CSIF Sanidad Nacional reclama medidas urgentes para proteger la salud mental de las personas trabajadoras y advierte de que el incremento de los problemas de salud mental no puede abordarse únicamente cuando aparece el daño.

Los datos reflejan una situación que exige respuestas. Según el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), los trastornos mentales son ya la segunda causa de incapacidad temporal en España. Entre 2018 y 2024, las bajas asociadas a síntomas emocionales aumentaron cerca de un 490 %, los diagnósticos de estrés grave un 230 % y los trastornos de ansiedad un 120 %.

Además, en 2025 se iniciaron 446.116 procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes diagnosticados como trastornos mentales entre la población protegida por las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social. Son 29.880 procesos más que en 2024, un incremento del 7,18 %. Desde 2018, cuando se contabilizaron 222.916, el número prácticamente se ha duplicado.

CSIF: “NO PODEMOS ESPERAR A QUE UNA PERSONA ESTÉ AL LÍMITE PARA ACTUAR”

CSIF advierte de que estos datos no permiten atribuir automáticamente un origen laboral a todas las bajas por trastornos mentales. Una incapacidad temporal por contingencia común y una patología reconocida como causada o agravada por el trabajo son estadísticas diferentes.

De hecho, el sistema oficial PANOTRATSS de la Seguridad Social registró en 2025 203 partes por desórdenes mentales causados o agravados por el trabajo: 193 causados por el trabajo y 10 agravados por este.

Para CSIF, esta diferencia estadística no debe servir para minimizar el problema, sino precisamente para mejorar la prevención, la evaluación de los riesgos psicosociales y los mecanismos de reconocimiento de las patologías cuando se acredite su origen profesional.

“No podemos esperar a que una persona esté al límite para preguntarnos qué está ocurriendo. La prevención tiene que actuar antes de que aparezca el daño y sobre las condiciones que pueden generarlo”, defiende el sindicato.

CSIF Sanidad Nacional señala que la salud mental de las plantillas no puede desvincularse de la organización del trabajo.

Sobrecarga, falta de personal, ritmos excesivos, jornadas prolongadas, turnicidad, falta de autonomía o apoyo y exposición continuada a situaciones de elevada carga emocional son factores de riesgo que deben identificarse, evaluarse y corregirse.

En los centros sanitarios, además, profesionales de todas las categorías afrontan diariamente presión asistencial, plantillas insuficientes, falta de tiempo, turnos exigentes, conflictos, agresiones, cambios organizativos y una responsabilidad creciente.

Cuando esta situación se mantiene en el tiempo, el desgaste se acumula.

Primero cuesta desconectar.

Después aparece el cansancio permanente, la irritabilidad, las dificultades para dormir, la sensación de no llegar y, finalmente, el agotamiento emocional.

“No se puede solucionar un problema de organización enseñando a la plantilla a soportarlo mejor”, señala CSIF.

El sindicato reclama que la respuesta preventiva no se limite a enseñar a las personas trabajadoras a gestionar el estrés cuando el origen del problema puede encontrarse en la propia organización del trabajo.

CSIF considera imprescindible reforzar los servicios públicos de salud mental.

El sindicato reclama más profesionales de Psicología Clínica, Psiquiatría, Enfermería de Salud Mental y equipos multidisciplinares suficientes, con el objetivo de mejorar la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento y reducir los tiempos de espera.

El propio Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027 contempla el refuerzo de los recursos humanos y la necesidad de incrementar profesionales y mejorar sus condiciones laborales.

Sin embargo, la cobertura de las plazas continúa planteando dificultades. En 2026 fue necesario realizar un procedimiento extraordinario para cubrir plazas de Formación Sanitaria Especializada que habían quedado vacantes, entre ellas 37 de Enfermería de Salud Mental y 5 de Psiquiatría.

Para CSIF, la pregunta es evidente:

¿Cómo vamos a responder al aumento de las necesidades de salud mental si no somos capaces de garantizar profesionales suficientes para atenderlas?

La respuesta, subraya el sindicato, no puede ser trasladar la falta de recursos a quienes ya están sosteniendo el sistema.

CSIF PIDE UNA PREVENCIÓN REAL Y NO SOLO REACTIVA

El sindicato considera necesario avanzar hacia un marco preventivo más eficaz y reclama:

  • Un marco normativo específico que refuerce la prevención de los riesgos psicosociales.
  • Evaluaciones periódicas de los riesgos psicosociales y medidas correctoras eficaces.
  • Actuaciones específicas ante la sobrecarga, el estrés, las agresiones, el acoso, los conflictos y el desgaste profesional.
  • Plantillas suficientes y cargas de trabajo asumibles.
  • El derecho efectivo a la desconexión digital.
  • Protocolos de vigilancia de la salud mental.
  • Participación real de las delegadas y delegados de prevención.
  • Circuitos confidenciales y accesibles para pedir ayuda.
  • Apoyo psicológico accesible y gratuito cuando sea necesario.
  • Formación específica y planes de prevención de la salud mental y de las conductas suicidas en el ámbito laboral.
  • Una mejora de los procedimientos de determinación de contingencia y avances en la actualización del cuadro de enfermedades profesionales cuando se acredite un origen laboral.

CSIF reclama además una especial vigilancia sobre los cambios organizativos.

Cuando cambia una unidad, un circuito asistencial, una tecnología, las responsabilidades de una plantilla o la forma de prestar el servicio, también pueden cambiar los riesgos laborales.

Por ello, el sindicato considera imprescindible revisar las evaluaciones de riesgos cuando se producen modificaciones relevantes en la organización del trabajo.

“Si cambia el trabajo, deben revisarse los riesgos. No podemos aceptar que primero se cambie la organización y después, cuando aparecen los problemas, nos preguntemos por qué”, señala CSIF.

CSIF insiste en que la asistencia psicológica es imprescindible cuando se necesita, pero no puede sustituir a la prevención de riesgos laborales.

Empresas y Administraciones deben actuar antes de que aparezca el daño y corregir las condiciones de trabajo que estén generando riesgos para la salud.

“No queremos una salud mental basada únicamente en reaccionar cuando alguien ya no puede más. Queremos prevención, plantillas suficientes y condiciones de trabajo saludables”, reivindica el sindicato.

Porque la salud mental no puede depender de cuánto aguanta una persona.

La prevención no consiste en conseguir que la gente aguante más. Consiste en conseguir que no tenga que llegar al límite.

Este 10 de octubre, CSIF Sanidad Nacional reclama una salud mental que se atienda, pero también se prevenga, una sanidad con profesionales suficientes y unas condiciones de trabajo que permitan ejercer la profesión con seguridad, dignidad y salud.

LA SALUD MENTAL IMPORTA. ACTUEMOS.

LA PREVENCIÓN EMPIEZA ANTES DEL DAÑO.

CSIF + ES MÁS PRL

 

 

 

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