Estatuto del Estudiantado: nueva vuelta de tuerca al profesorado universitario.
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14 de mayo de 2026

Estatuto del Estudiantado: nueva vuelta de tuerca al profesorado universitario
- CSIF no ve razonable que se refuercen los derechos de los estudiantes a costa de restringir los del profesorado
- El derecho de libertad de cátedra es un derecho fundamental reconocido en el artículo 20.1 CE y el titular del derecho subjetivo es el profesor y no el estudiante
- El sindicato independiente señala que muchos de los derechos para los estudiantes suponen más trabajo y más burocracia para el profesorado
Parece razonable que el borrador del Proyecto de Real Decreto del Estatuto del Estudiantado Universitario se marque como objetivos reforzar los derechos colectivos e individuales del estudiantado:
- Derecho de recibir una docencia y una formación de calidad
- Derecho a recibir asesoramiento y apoyo en la orientación socioprofesional de las enseñanzas universitarias, como también a obtener atención y apoyo psicológico y de salud mental.
- Derecho a una formación universitaria de carácter inclusivo
- Derecho a compaginar la actividad académica con la actividad laboral del estudiantado
- Derecho subjetivo del estudiantado universitario a recibir una beca o ayuda pública
Junto con estos objetivos esenciales, esta norma aborda las garantías de calidad que debe tener el desarrollo de las prácticas académicas externas, los procesos de movilidad, y los sistemas de evaluación.
La participación estará abierta desde el día 27 de abril hasta el 18 de mayo de 2026, y las propuestas deberán remitirse a la dirección de correo electrónico participacionpublica.sgu@ciencia.gob.es
Lo que no parece tan razonable es que el Gobierno refuerce el poder y la influencia de los estudiantes en las universidades, ampliando los derechos introducidos en 2023 en la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), hasta el punto de que lo que los profesores enseñan cada curso tendrá que contar con el visto bueno de los alumnos, que también participarán en la elaboración de normativas que les afecten:
- Así, el borrador establece que «la programación docente de cada curso será aprobada por los órganos competentes en cada caso y en cada universidad según la normativa de ésta, asegurándose que lo sean por un órgano con representación del estudiantado».
- Ahora, con independencia de lo que opinen Profesores, Centros y Departamentos, las enseñanzas de cada curso, las metodologías, la forma de evaluar y los recursos de aprendizaje deberán contar con el visto bueno de los alumnos.
El Personal Docente e Investigador de las universidades públicas está preocupado porque muchos de los derechos para los estudiantes suponen más trabajo y más burocracia para el profesorado -que actualmente lo está asumiendo a coste cero- y no sabemos cómo se va a computar y cómo va a afectar a los docentes.
Otro tema delicado es el derecho a recibir asesoramiento y apoyo en la orientación socio profesional de las enseñanzas universitarias, como también a obtener atención y apoyo psicológico y de salud mental. CSIF recuerda que los profesores universitarios no son psicólogos y que se encuentran con bastantes problemas y dudas al tratar con alumnos con necesidades especiales (turnos, horarios, exámenes, prácticas, etc.). Además, en las universidades no suele haber ningún servicio de apoyo para los docentes en este sentido.
CSIF recuerda que esta espiral injusta y peligrosa se inició hace ya tiempo en muchas universidades públicas cuando la carrera académica del profesorado, su promoción profesional y sus retribuciones están demasiadas veces vinculadas a puntuaciones, encuestas y valoraciones subjetivas de los alumnos.