CSIF acusa a la Gerencia del HUT de improvisar al destinar médicos especialistas de planta y quirófano a las Urgencias por la conocida falta de facultativos
1 de julio de 2026
-La Central Sindical alerta sobre la ausencia de planificación estival en un Servicio de Urgencias terriblemente tensionado que cuenta con problemas estructurales
-La Gerencia no ha cumplido con su deber legal de informar a los representantes de los trabajadores cuando se producen modificaciones sustanciales de las condiciones laborales de los profesionales
La Central Sindical Independiente y de funcionarios (CSIF) advierte sobre la medida improvisada de la Gerencia del Complejo Hospitalario de Toledo de obligar desde hoy a médicos de diferentes especialidades hospitalarias a prestar asistencia en el Servicio de Urgencias durante el periodo estival.
CSIF señala que esta decisión evidencia el fracaso de la planificación para afrontar la cobertura de las vacaciones de verano y supone un nuevo deterioro tanto de las condiciones laborales de los profesionales como de la calidad asistencial que reciben los pacientes.
Los problemas de las Urgencias del Hospital Universitario de Toledo (HUT) son estructurales, con episodios recurrentes de colapso: la semana pasada hubo 72 pacientes pendientes de ingreso hospitalario, cinco de ellos acumulando hasta cuatro días de espera, mientras había cerradas 80 camas.
A esta situación se suma que actualmente faltan 11 facultativos en Urgencias, una carencia que se agrava con el incremento constante de la demanda asistencial y una sobrecarga que desde hace tiempo supera los límites razonables.
Así, como medida improvisada, la Dirección Médica ha comunicado esta misma semana a las diferentes plantas que los facultativos deben llevar a cabo funciones asistenciales en Urgencias para paliar la falta de efectivos que padece este Servicio, una medida adoptada de manera precipitada y sin haber informado previamente a la Junta de Personal, incumpliendo así su obligación legal cuando se producen modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo.
Entre las consecuencias, CSIF señala el aumento de los tiempos de espera, riesgo de incidencias derivadas de la sobrecarga asistencial y del incremento de la presión sobre los equipos, incremento del estrés, desgaste profesional y deterioro de las condiciones laborales incluyendo mermas en la conciliación y disfrute de vacaciones, así como un impacto negativo sobre las actividades programadas (consultas, cirugía o seguimiento de pacientes de su especialidad).
CSIF añade que el Servicio de Urgencias requiere de una dedicación específica, experiencia continuada en la toma de decisiones rápidas, el manejo simultáneo de pacientes con patologías muy diversas y el conocimiento de los protocolos propios de un servicio sometido a una elevada presión asistencial.
Para la Central Sindical, resulta inaceptable que la solución a un problema estructural de falta de profesionales pase por trasladar médicos especialistas de otros servicios, que ya trabajan con plantillas insuficientes y soportan una elevada carga asistencial. Hay que tener en cuenta que muchos de los médicos residentes que finalizan su formación han renunciado a quedarse en el HUT por las malas condiciones laborales y los contratos precarios, de muy corta duración, que se les han ofrecido.
Cabe destacar también que la muy elevada sobrecarga de trabajo de los profesionales repercute directamente en el deterioro de su salud física y mental, por lo que consideramos necesario que se adopten medidas en el ámbito de Prevención de Riesgos Psicosociales del Trabajo, de tipo organizativo, tendentes a reducir o minimizar las secuelas de situaciones estresantes mantenidas durante largo tiempo en la salud de los trabajadores, para cumplir con el deber legal de velar por la salud de los trabadores, que la Ley 31/2995 de Prevención de Riesgos Laborales encomienda al empresario.
Por todo ello, CSIF exige al Sescam la contratación inmediata de facultativos para cubrir las necesidades asistenciales del Hospital Universitario de Toledo, el cese de las medidas improvisadas que obligan a médicos de otros servicios a asumir funciones en Urgencias, la elaboración de un Plan de Contingencia para el verano y el cumplimiento de la obligación legal de informar y negociar con los representantes de los trabajadores cualquier modificación de sus condiciones laborales.