CSIF reclama para 2026 la recuperación de derechos laborales y el fin de los recortes en Castilla-La Mancha

2 de enero de 2026

Carrera profesional sanitaria, pago del verano a los docentes interinos, falta de cobertura de personal, temporalidad disparada y restauración del Plan de Acción Social, las claves que CSIF exige para 2026.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), primer sindicato en la Mesa General de Función Pública de Castilla-La Mancha, confía en que 2026 suponga un punto de inflexión en la defensa y fortalecimiento de los servicios públicos en la región, poniendo fin a unos recortes que el sindicato califica de crónicos y que afectan de forma directa tanto a los empleados públicos como a la calidad de la atención que reciben los ciudadanos.

CSIF pone encima de la mesa el logro del acuerdo salarial de obligada aplicación por todas las administraciones firmado con el Ministerio de Hacienda el pasado 27 de noviembre y que ha supuesto un aumento retributivo del 4% para este 2026 (2,5% de 2025 y 1,5% en este 2026 dentro de un incremento salarial que alcanzará el 11,4% en 2028), pero en Castilla-La Mancha debe ir acompañado de políticas autonómicas.

“Estamos hablando de derechos como la carrera profesional sanitaria, el pago del verano a los interinos docentes o las elevadas ratios y horario lectivo, así como la falta de personal y restricciones en las incorporaciones en toda la Administración General de la Comunidad Autónoma, donde hay puestos que no se cubren y servicios que también se externalizan”, señala Lorenzo Domínguez, presidente de CSIF Castilla-La Mancha.

El sindicato advierte además de que estos recortes no afectan a un único sector, sino que tienen un impacto transversal en toda la Función Pública. Entre ellos, destaca la supresión del Plan de Acción Social durante el mandato de Cospedal, que continúa sin recuperarse, así como una tasa de temporalidad que CSIF considera inasumible: uno de cada tres empleados públicos de la región mantiene actualmente una relación laboral temporal con la Administración.

Para la organización sindical, esta situación evidencia la necesidad urgente de un cambio de rumbo. “Es imprescindible apostar de forma decidida por los servicios públicos y por quienes los sostienen cada día”, subraya Domínguez, que confía en que 2026 sea el año en el que se ponga fin definitivamente a los recortes y se avance hacia una Administración más justa y dotada de los recursos necesarios.

Por último, CSIF censura la falta de diálogo de García-Page con el primer sindicato en la Mesa General de Función Pública de Castilla-La Mancha mientras sí lo mantiene con CCOO y UGT, los cuales han percibido casi 51,7 millones de euros en subvenciones por parte del Gobierno regional, cantidad que debería ser restituida a las arcas autonómicas para recuperar derechos laborales, reforzar los servicios públicos, invertir en el desarrollo de sectores clave y para proteger a los colectivos más vulnerables.

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