CSIF denuncia el grave incremento de agresiones en Puerto III debido a la masificación, la falta de personal y la impunidad de los internos reincidentes
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8 de junio de 2026
El sindicato exige a Instituciones Penitenciarias reducir la población reclusa del centro, que ya supera los 1.330 internos, y un refuerzo urgente de la plantilla de cara al periodo estival
- El sindicato exige a Instituciones Penitenciarias reducir la población reclusa del centro, que ya supera los 1.330 internos, y un refuerzo urgente de la plantilla de cara al periodo estival
- Dos graves agresiones consecutivas, perpetradas por el mismo interno los días 29 de mayo y 4 de junio, vuelven a encender las alarmas sobre la seguridad de los trabajadores.
Cádiz, 8 de junio de 2026
CSIF quiere denunciar públicamente la insostenible situación de inseguridad que se vive en el centro penitenciario de Puerto III. El sindicato señala de forma directa la pasividad de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (SGIIPP) ante el alarmante índice de agresiones, agravado por la masificación, la falta de efectivos y la entrada generalizada de sustancias prohibidas como la denominada "droga de los papelitos".
Las dos últimas agresiones graves, sufridas por varios compañeros el pasado 29 de mayo y el reciente 4 de junio, fueron protagonizadas por el mismo interno —en situación irregular en España—. Para CSIF, estos hechos evidencian la sensación de total impunidad con la que actúan muchos reclusos en situación ilegal. Al cumplir condena en prisiones españolas en lugar de tramitarse su extradición para cumplir la pena en sus países de origen, las agresiones apenas conllevan unos días de sanción en su expediente penitenciario, sin mayores consecuencias judiciales.
A esta problemática se suma la insolvencia de la mayoría de los internos que causan estos incidentes, lo que deja desprotegidos a los funcionarios ante la falta de indemnizaciones por los daños sufridos. CSIF recuerda que el próximo jueves 11 de junio se votará en el Congreso la consideración de los funcionarios de prisiones como agente de la autoridad, una medida crucial que debe garantizar el principio de indemnidad para que la Administración asuma el pago de dichos daños.
Desde el sindicato se califica de "buenista" la política actual de la SGIIPP, acusándola de "maquillar" las cifras de conflictividad en las prisiones españolas para minimizar los actos violentos, evitando aplicar regímenes más severos (como el primer grado) a internos que son claramente reincidentes.
Asimismo, CSIF denuncia una deficiente clasificación interior de la población reclusa. El incremento de internos reincidentes en módulos especialmente conflictivos y nocivos, sumado a los efectos de la "droga de los papelitos", está dinamitando la convivencia diaria y complicando de forma extrema la labor de los trabajadores.
La situación de personal en Puerto III es crítica. Tras el reciente concurso de traslados se han perdido numerosos puestos de trabajo, una merma que coincide con el inicio del periodo estival y las vacaciones de la plantilla. A esto se añaden las bajas médicas de los compañeros agredidos la semana pasada, a quienes CSIF desea una pronta recuperación.
Por todo ello, CSIF ha instado formalmente tanto a la Directora del Centro como a la SGIIPP a adoptar medidas de inmediato. Entre ellas, la reducción de la población reclusa (Puerto III es uno de los centros con más población reclusa de España, superando los 1.330 internos. Es urgente rebajar este número para aliviar la carga de trabajo y rebajar la conflictividad), la clasificación ordenada (reubicar de manera eficiente a los internos reincidentes para no masificar los módulos más peligrosos) y el refuerzo urgente de personal (cubrir las vacantes de forma inmediata incorporando a funcionarios en prácticas o habilitando jornadas remuneradas de refuerzo durante el verano, garantizando la reposición de las bajas por agresión).
CSIF concluye que la SGIIPP debe actuar ya por la seguridad de los trabajadores y del propio centro penitenciario, evitando que el personal asuma un riesgo y una carga de trabajo totalmente inasumibles.