CSIF alerta del nuevo éxodo de funcionarios: oficinas quedan completamente vacías o al borde del colapso
28 de octubre de 2026
Oficinas clave de la Seguridad Social en Palma se quedan operando al 27 % de su capacidad, mientras que las delegaciones del Instituto Social de la Marina (ISM) en Ibiza, Mahón y Alcudia se quedan sin trabajadores después del último concurso de traslados.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, alerta del nuevo éxodo de funcionarios que huyen de Baleares, y que puede provocar el colapso inminente de servicios de la Administración general del Estado en Baleares, especialmente en la Seguridad Social y el Instituto Social de la Marina.
Tras el último concurso de traslados, se constata un desmantelamiento sin precedentes de las plantillas del INSS, motivado por las bajas retribuciones de los/as empleados/as públicos/as, insuficiente para hacer frente al elevado coste de la vida en las islas. Los datos oficiales de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) confrontados con las adjudicaciones definitivas revelan un balance demoledor: 32 funcionarios han obtenido destino en la península y dejan, por tanto, las islas. La situación, que ya era crítica, empeora y eleva el número de vacantes a la alarmante cifra de 149 puestos desocupados.
El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) es el organismo más castigado por este nuevo éxodo de personal público. La Dirección Provincial de Palma pierde 12 trabajadores/as y el CAISS 1 de Palma pierde 10 administrativos/as tras el último concurso de traslados. Como resultado, el principal centro de atención de la Seguridad Social en Baleares cuenta en realidad con únicamente 11 funcionarios/as para una plantilla prevista de 40 plazas, una situación insostenible que lo obliga a funcionar con apenas el 27,5 % de su capacidad real.
La situación es tan insostenible que dentro del propio organismo ya se contempla vaciar de contenido oficinas como las de Calvià y Llucmajor para intentar mantener operativo el servicio en Palma, asumiendo de facto que ya no existen recursos humanos suficientes para garantizar una atención adecuada en todo el territorio.
Más alarmante todavía es la situación en las oficinas del Instituto Social de la Marina (ISM) de Ibiza, Alcudia y Mahón, que quedan sin efectivos y con todas sus plazas vacantes tras el último concurso de traslados. Estas oficinas pasan a carecer de personal propio para la prestación ordinaria del servicio, una situación sin precedentes que compromete gravemente la atención presencial a trabajadores y pensionistas del sector marítimo-pesquero.
En la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), aunque el último concurso de traslados no provoca una disminución neta de efectivos, la situación está lejos de ser positiva. La plantilla se mantiene estancada y es incapaz de compensar el goteo constante de jubilaciones que viene produciéndose en los últimos años. Esta falta de reposición impide recuperar la capacidad operativa perdida y mantiene una tendencia de deterioro progresivo del servicio. Además, persisten las dificultades de personal en distintas unidades y administraciones de las islas, especialmente fuera de Palma.
Para CSIF, los datos evidencian que la Administración General del Estado en Baleares ha entrado en una situación de emergencia. El problema ya no consiste únicamente en cubrir las vacantes generadas por el último concurso de traslados, sino en frenar una sangría continuada de personal provocada por la combinación de traslados, jubilaciones y la creciente dificultad para atraer y retener empleados públicos en las islas. Los bajos salarios y la insuficiencia del actual complemento de insularidad resultan incompatibles con el elevado coste de la vida en Baleares y, especialmente, con el acceso a una vivienda digna a precios asumibles. Cada vez más empleados públicos se ven obligados a abandonar las islas o renuncian a ocupar plazas en Baleares ante las dificultades para establecerse de forma permanente en las islas. Esta realidad está detrás del progresivo vaciamiento de las plantillas de la Administración General del Estado en el archipiélago.
Ante esta situación de emergencia, CSIF exige se tomen medidas de forma inmediata:
- Actualización urgente del plus de insularidad para frenar la fuga de personal y hacer de Baleares un destino atractivo y sostenible para los empleados públicos. La medida debe tomarse de forma INMEDIATA y sin más dilación
- Apertura inmediata de bolsas de personal interino por vía de urgencia para cubrir las 149 vacantes existentes en las distintas oficinas de las islas.