28 DE ABRIL DIA MUNDIAL DE SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO
28 de abril de 2026
“La prevención no se improvisa: necesita medios”, nuestra organización advierte de que la salud laboral en España es un problema estructural por falta de recursos humanos, medios materiales y presupuesto específico, lo que explica el mal funcionamiento de la prevención de riesgos laborales en administraciones y empresas.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, quiere trasladar un mensaje claro y urgente: la salud de las/os trabajadores no puede seguir siendo una asignatura pendiente.
Bajo el lema “La prevención no se improvisa: necesita medios”, nuestra organización advierte de que la salud laboral en España es un problema estructural por falta de recursos humanos, medios materiales y presupuesto específico, lo que explica el mal funcionamiento de la prevención de riesgos laborales en administraciones y empresas.
Cuando los servicios de prevención (SPRL) están infradotados, con escasez de técnicos, personal médico y de Enfermería del trabajo, resulta imposible realizar evaluaciones de riesgos actualizadas, seguimientos adecuados de la salud, adaptaciones de puestos de trabajo o intervenciones eficaces en los centros de trabajo.
A ello se suma la falta de inversión, que limita la formación, la implantación de medidas preventivas reales y la adaptación de los puestos de trabajo. Esta situación convierte la prevención en un mero trámite burocrático en lugar de una herramienta efectiva de protección. Por ello, es imprescindible implementar medidas estructurales que refuercen plantillas, garanticen financiación suficiente y establezcan criterios mínimos de dotación, asegurando así una prevención real, eficaz y centrada en la salud de las personas trabajadoras.
La siniestralidad laboral en nuestro país sigue siendo elevada y el reconocimiento de las enfermedades profesionales continúa muy bloqueado.
El número oficial de enfermedades profesionales es solo la punta del iceberg. La realidad es que muchas patologías derivadas del trabajo no se reconocen, se derivan como enfermedad común y recaen sobre el sistema público de salud y sobre el propio trabajador. Esto supone una doble injusticia: para la salud y para los derechos laborales.
¿Y en DGA?
En cuanto a nuestro ámbito sectorial contamos con un servicio propio de prevención de riesgos laborales de Administración general y Educación que se divide en dos áreas: técnica y sanitaria.
Además de la jefatura de servicio y las dos direcciones de área:
El Área técnica cuenta con 12 técnicos superiores de PRL de los cuales contamos con 10, las dos restantes están vacantes.
El Área sanitaria cuenta con 5 médicos especialistas pero solo contamos con 2, ya que las 3 plazas restantes están vacantes Además existe una plantilla de 7 enfermeros especialistas en trabajo, de los que solo hay 6 operativos.
Cuentan además con el apoyo de 1 administrativo, 1 auxiliar administrativo y 1 PSA.
Aunque algunos de los Departamentos cuentan con técnicos de PRL propios, no realizan las mismas funciones que el servicio de prevención y es por tanto necesario incrementar el número de estos técnicos; seis departamentos no tienen ninguno.
Se ve claramente que el número de técnicos de PRL, médicos y enfermeros es claramente insuficiente para el total de trabajadores. Agravada la situación por las vacantes, que nos dejan una situación real de 10 técnicos superiores de PRL, dos médicos especialistas y 6 enfermeros para atender 30.000 trabajadores : 21.000 del Departamento de Educación, Cultura y Deporte y 9.000 del resto de Departamentos.
Este servicio de prevención no superaría, seguramente, una auditoría de acreditación como servicio propio de prevención de riesgos laborales por parte de la Inspección de trabajo.
Tampoco se ha cumplido con la obligatoriedad de elaboración de los preceptivos Planes de Prevención de Riesgos Laborales, uno por Departamento.
Los Comités de Seguridad y Salud no funcionan correctamente y las Comisiones Sectoriales no se convocan ni cumplen su función rectora y de supervisión.
Se publica normativa de prevención pero si no se dispone de medios materiales y humanos para que se cumpla, es de imposible ejecución y se incumple de manera sistemática la ley en un ejercicio de irresponsabilidad.
La planificación de la acción preventiva carece de valor en nuestra Administración que es además tan diversa, no todos sus efectivos trabajan en un despacho y es necesario valorar todas las casuísticas.
Desde CSIF pedimos a los responsables en la Dirección General de la Función Pública que se tomen en serio la prevención de riesgos laborales y la salud de las empleadas y empleados públicos de esta casa.
Que respeten la normativa y que pongan el interés debido, no se puede seguir con medias tintas y con “un querer y no poder” limitándose a poner por escrito planes y actuaciones que exigen las leyes pero que nunca se llevan a cabo por falta de medios.
En archivos adjuntos puedes encontrar el Reglamento sistema PRL en DGA y la Orden sobre consulta y participación del personal en materia de prevención de riesgos y protección de la salud.