La colección Laurent, pionero de la fotografía en España, en proceso de descomposición por la humedad y el abandono del Ministerio de Cultura
- CSIF exige al Ministerio que actúe de inmediato y estudia acciones legales para denunciar el deterioro del Patrimonio del fotógrafo de cámara de Isabel II
- Trabajadores de Patrimonio Cultural hacen un llamamiento a la comunidad de conservadores para denunciar las malas condiciones de una colección única: 11.000 de negativos en vidrio con retratos, vistas de ciudades y escenas populares de la España del siglo XIX
10 de Noviembre de 2022

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, se ha dirigido al Ministerio de Cultura para que ponga fin a la situación de abandono y deterioro de la colección Laurent, depositada en la sede del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE).

Jean Laurent, ciudadano francés asentado en España, es una de las figuras fundamentales en la historia de la fotografía de nuestro país y un referente internacional como pionero de este arte en Europa. En 1856, abrió su negocio en la Carrera de San Jerónimo en Madrid, junto al Congreso de los Diputados, lo que le abrió la oportunidad de fotografiar a numerosos políticos de la época, llegándose a convertir en fotógrafo de la Casa Real.

El fondo de la Casa Laurent fue adquirido por el Ministerio de Cultura en 1976. Se trata de miles de negativos antiguos de vidrio que, como denuncia CSIF, se encuentran en proceso de descomposición por las condiciones de humedad que padece el edificio situado en la Universidad Complutense de Madrid por la puesta en marcha de un nuevo sistema de climatización que puede acabar destruyéndolos.

El catálogo incluye vistas de ciudades, monumentos, obras de ingeniería de España y retratos de personalidades de la época. Además, las fotos suponen un reflejo de valor incalculable de las escenas populares de la sociedad española decimonónica. La colección constituye uno de los más importantes testimonios gráficos de España y Portugal de la segunda parte del siglo XIX.

La conservación de todo este material ha sido adecuada hasta este año, cuando la dirección del IPCE decidió poner en funcionamiento los sistemas de climatización recientemente instalados. El problema es que estos sistemas no tienen control autónomo de humedad. Se da la circunstancia de que las placas de vidrio al colodión (donde quedan fijados los negativos, mediante un procedimiento fotográfico muy utilizado en la segunda mitad del siglo XIX) deben conservarse en unas condiciones de entre el 30 y el 40 por ciento de humedad. Pues bien, en los últimos cinco meses, la humedad relativa del aire se ha elevado a más del 60 por ciento de manera continuada y los cristales han comenzado a sufrir un proceso de deterioro que puede acabar destruyéndoles.

Esta situación ha sido denunciada por el personal a sus superiores sin que se haya corregido. CSIF incluso se ha dirigido al ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta, obteniendo solo una escueta respuesta: “La Subdirección General de este organismo y la propia Dirección General del Patrimonio vienen adoptando desde un primer momento las soluciones técnicas adecuadas para la adecuada conservación”.

Llegados a este punto, trabajadores del centro han empezado a contactar con la comunidad internacional de conservadores para recabar apoyos y elevar la denuncia a la opinión pública. Asimismo, desde CSIF se están estudiando acciones legales para frenar esta situación y preservar este importante patrimonio y se ha iniciado una ronda de contactos con grupos parlamentarios.