Personal de la Sanidad en cuarentena vuelve al trabajo con indignación, mientras siguen esperando refuerzos, tras casi un mes de trabajo a destajo
- El Gobierno se contradice: por un lado, quiere aislar a los asintomáticos y por otro devuelve al trabajo a sanitarios sin hacerles el test
- El personal de la Sanidad constata ligero alivio en la presión asistencial por las altas y el descenso en urgencias, pero está agotado física y psicológicamente. CSIF exige una compensación económica.
- El Hospital Virgen del Rocío, el más grande de Andalucía, logra liberar una planta de pacientes con coronavirus
06 de Abril de 2020

El personal de la sanidad pública en España lleva casi un mes trabajando a destajo y sin descanso, mientras siguen esperando refuerzos, con la moral alta y con la profesionalidad que les caracteriza, pero con una sensación cada vez mayor de agotamiento físico y psicológico.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas advierte de que las 7.000 contrataciones realizadas durante el mes de marzo (frente a las 50.000 anunciadas por el Gobierno) apenas han servido para compensar las bajas.

Y a esta situación se suma el último protocolo del Gobierno en la Sanidad. Personal sanitario en cuarentena, que ya ha empezado a reincorporarse en aquellos casos en los que llevan una semana sin fiebre y otros síntomas, aunque no se les haya realizado el test.

Los/as profesionales están indignados con esta medida, máxime cuando siguen sin llegar los refuerzos prometidos. El Gobierno se contradice. Por un lado, quiere aislar a pacientes asintomáticos y por otro contempla la vuelta al trabajo de personal de la sanidad sin haberles hecho las pruebas del coronavirus.

CSIF ha exigido al Gobierno que modifique este protocolo y a las diferentes administraciones les ha pedido que compensen este esfuerzo económicamente y/o si fuera posible, con descansos, ante la llegada de la Semana Santa.

CSIF advierte de que este esfuerzo nos está permitiendo empezar a contener la situación en nuestro sistema sanitario. Los/as profesionales han vuelto a constatar un ligero alivio en la presión asistencial como consecuencia del descenso en las urgencias y las altas. Un ejemplo de ello es el Hospital Virgen del Rocío, el más grande de Andalucía, donde ya se ha liberado una planta de pacientes con coronavirus.

No obstante, la carga de las UCI sigue siendo muy elevada y la situación de la sanidad por tanto continúa siendo crítica. No nos podemos relajar. Entre otras cosas porque todavía hay que repartir el material de protección y confirmar la llegada de test efectivos en cantidades suficientes.

En la Comunidad de Madrid existe cierto malestar entre los profesionales de la Sanidad porque los test que han llegado los dedican exclusivamente al personal con síntomas de COVID-19. Sin embargo, el protocolo del Ministerio de Sanidad dice que si has estado en contacto con un positivo o con un sospechoso de estar infectado, a los siete días te lo tienes que hacer, presentes síntomas o no.

Por otro lado, el fin de semana ha sido más tranquilo en las urgencias de los hospitales madrileños si se compara con la situación de hace una semana, con pacientes por los suelos en algunos casos. Por ejemplo, en el Gregorio Marañón, ayer la urgencia tenía 83 pacientes, muy por debajo de los días con más afluencia. Pero si las urgencias están más despejadas, las plantas destinadas a hospitalización están completas: centros como el Infanta Leonor o el Ramón y Cajal, en los que se ha duplicado la capacidad de las habitaciones, están llenos a día de hoy.

No obstante, la queja común de los sanitarios continúa siendo la falta de material, sobre todo en las plantas de hospitalización. El material de protección sigue escaseando y el que llega es de muy mala calidad, como ha sucedido en el Infanta Leonor de Vallecas, donde los monos que han recibido son muy finos y llegan en cajas sin la correspondiente ficha técnica, por lo que les queda la duda de si es material homologado por el Ministerio de Sanidad.