El personal sanitario sigue sin test ni equipos de protección suficientes tras veinte días de alarma
- Los requerimientos de la OMS para hacer acopio de material dan la razón a la denuncia presentada por CSIF ante el Supremo
- En estos tres últimos días se nota una leve mejora de la presión en Urgencias, aunque las UCI continúan al límite
03 de Abril de 2020

El personal sanitario sigue sin test ni equipos de protección suficientes, veinte días después de la declaración del Estado de alarma. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, alerta sobre la situación preocupante de las UCIs, la falta de test y de las medidas de protección necesarias.

Esta semana, CSIF registró una denuncia ante el Tribunal Supremo, a la que se suman actuaciones jurídicas en todas las comunidades autónomas. Pese a los requerimientos de la Organización Mundial de la Salud (entre otros el pasado 3 de marzo) no se hizo el acopio necesario de material. Por eso entendemos que los contagios y fallecidos entre el personal sanitario pueden constituir delitos contra los trabajadores por infracción de normas de prevención laboral, lesiones y homicidio imprudente.

En estos tres últimos días se está notando una leve mejora de la presión asistencial en Urgencias, aunque las UCI siguen estando al límite en todo el país y, entre las más afectadas, se encuentran las de la Comunidad de Madrid (aunque en éstas ya se detecta una leve mejora), Salamanca y Cáceres, entre otras.

Entre los hospitales en peor situación están los de Madrid, Vall d’Hebrón, Albacete, Soria, Segovia, Costa del Sol, Hospital General de Alicante, Alcázar de San Juan, La Fe de Valencia, Valladolid y Salamanca, entre muchos otros. En general, los materiales llegan con cuentagotas al igual que los test y muchos continúan almacenados a la espera de distribución.

Desde CSIF, consideramos que si las pruebas se realizaran de manera inmediata a todos los profesionales de la Sanidad se frenaría la cadena de contagio, ya que hay muchos que trabajan sin saber si son positivos o no. Además, otros a los que han mandado a casa por presentar sintomatología podrían reincorporarse si la prueba diese resultado negativo, lo que solucionaría en parte la escasez de personal.

UCIs al 300%

En la Comunidad de Madrid, en términos generales, las urgencias de los hospitales no presentan el colapso de la semana pasada, en parte porque en la mayoría de los centros hospitalarios se han habilitado espacios como cafeterías, pasillos o bibliotecas, además de los hoteles aledaños a algunos hospitales y el hospital levantado en IFEMA en tiempo récord. Sin embargo, el problema sigue estando en las UCIs, cuya capacidad se ha triplicado y están prácticamente completas, por lo que se podría decir que están al 300% de su capacidad real.

Pero si los colapsos de las urgencias de hace una semana se han solucionado, al menos parcialmente, es gracias al esfuerzo de los trabajadores. Por ejemplo, el hospital de campaña del Gregorio Marañón lo están atendiendo los propios trabajadores de este centro, como los provenientes del Instituto Provincial de Rehabilitación (IPR) que pertenece al Marañón, y los sanitarios de la urgencia. Es decir, se ha ampliado el espacio útil de los hospitales, pero la presión sobre los trabajadores es prácticamente la misma.

En Cataluña, las UCIs y las urgencias están al límite y, aunque desde que CSIF denunció la situación ante la Inspección de Trabajo, parece que llega algo más de material a Bellvitge y Vall d’Hebron, sigue siendo claramente insuficiente, con colectivos desprotegidos como el personal de limpieza.

En Castilla y León, ayer murió el segundo médico por coronavirus (en León) y CSIF ha emprendido acciones jurídicas para obligar a la Junta a que haga test a todos los trabajadores de Salud Castilla y León, sean sanitarios o no. El problema principal en las UCIs (saturadas pero aún no colapsadas) es falta de personal especializado, sobre todo en enfermería, y, especialmente, en las provincias más problemáticas como Segovia y Soria.

En la Comunidad Valenciana, las UCIs de nueve hospitales están saturadas, según los datos que maneja el sindicato, porque la Conselleria de Sanitat no da información alguna a los agentes sociales. También advertimos de saturación, a día de hoy, en las plantas de los hospitales de cuatro departamentos y urgen más medios y protección

En Andalucía, la situación es desigual y preocupa Granada, donde el material sanitario llega con cuentagotas, hay muchos sanitarios que todavía recurren a material casero para protegerse y siguen sin hacerse test a todo el personal de la sanidad. En Málaga, CSIF ha donado material al Hospital Regional de Málaga y en Cádiz, el caballo de batalla es el alarmante número de profesionales contagiados.

En Castilla-La Mancha, nos llegan casos más preocupantes en localidades como Alcázar de San Juan y Toledo, ya que los EPIs son insuficientes y continúan con la práctica de esterilización de los equipos. Los test no muestran la fiabilidad adecuada y hay retraso en la PCR.

En Aragón, quedan camas libres en las UCIs (35% de plazas libres), pero está aumentando la presión porque son estancias largas de 3 semanas de media, y temen que la próxima semana haya riesgo de colapso. Sigue creciendo la preocupación por el contagio de sanitarios y mucho malestar porque aún no se han hecho las pruebas a todos ellos, como reclama CSIF.

En Extremadura, no hay aún colapso en las UCIs, pero se ha solicitado de forma urgente por parte de la Junta la cobertura para puestos de Auxiliar de Enfermería de Centros Residenciales ancianos porque no hay personal.

En La Rioja, después de que CSIF acudiera a los tribunales, en 72 horas tanto Sanidad como Servicios Sociales se han visto obligados a suministrar más protección a los trabajadores de forma continuada, y notamos que llega algo más de material a los centros de trabajo, aunque todavía es insuficiente.