De Jaen a Barcelona: un padre, una madre y una hija cambiarán de vida para trabajar los tres en Correos
- La consolidación de 4.005 plazas en Correos deja historias únicas como la de esta familia afiliada a CSIF

-Los tres han sacado la plaza en el mismo destino: Barcelona

- Traspasarán la tienda de animales que tienen en Jaén y se irán a 800 kilómetros en busca de seguridad
10 de Junio de 2020

"Tenemos una tienda de animales, de adiestramiento de perros y peluquería canina. Pero buscábamos algo más estable que nos permitiese ver la vida sin tanto riesgo", explica Rafael García que hoy, junto a su mujer Francisca y su hija Celia, es el protagonista de una historia sobresaliente que se va a desplazar a casi 800 kilómetros de distancia: desde Jaen (donde está su vida, su tienda, su familia) hasta Barcelona, donde se convertirán en empleados fijos de una empresa pública: Correos. Los tres han aprobado la oposición y pidieron Barcelona donde salieron 600 plazas a concurso y, naturalmente, había más posibilidades que en Jaén. "Ha llegado un momento en la vida en el que tienes que arriesgar", explica Rafael, de 56 años, que hace tres se apuntó a las Bolsas de Empleo de Correos con la idea de estabilizarse algún día. Y ése día ha llegado ya. Pero la diferencia de esta historia es que su mujer, de 53, y su hija, de 24, que apenas tenían antigüedad en Correos, también han sacado la plaza. Y los tres se desplazarán a Barcelona, "donde no conocemos nada. Sólo hemos estado de visita alguna vez". Celia, la hija, es licenciada en Ciencias del Deporte y dejará en Jaen a su novio. "Pero esto es una carrera a largo plazo en la que espero volver algún día", explica. "Ahora, no importan los sacrificios que haya que hacer. En la vida hay que hacerlos. De alguna manera estamos en una nube. Hemos conseguido un trabajo fijo", añade Rafael, el padre, que, desde que se apuntó a las Bolsas de Correos, ha llegado "a tener contratos de tres días". Incluso, puede contar algo más: "El año pasado cuando íbamos de vacaciones a León me llamaron de Correos para empezar al día siguiente un contrato. Estábamos en Tordesillas, a una hora de León, y dimos la vuelta", recuerda para realzar lo que el resultado de estas oposiciones significa para él. "Hemos tenido que compaginar los contratos en Correos con el trabajo en la tienda y con los estudios. Yo había días que me levantaba a las cuatro de la mañana para estudiar porque tengo una edad y me ha costado muchísimo. Había veces que no sabíamos de donde sacar el tiempo". A Francisca, la madre, le pasaba igual. "Pero la única manera de lograr lo que buscábamos era esforzarse". Celia, la hija, acababa de licenciarse en la universidad y lo ha tenido más fácil. "Su memoria no tiene nada que ver con la nuestra". Pero, sea como sea, lo han conseguido los tres a la vez. Ahora, van a traspasar la tienda de animales de Jaen a un familiar y se desplazarán a Barcelona, donde la vida empieza de nuevo. No saben aún en que zona de la ciudad les va a tocar. Pero no pasa nada como demuestra la ilusión capaz de mover montañas. La familia CSIF está de enhorabuena por poder contar historias así.