CSIF rechaza el proyecto de Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU)
UNIVERSIDAD
01 de Junio de 2022
  • El Ministerio de Universidades tiene poca intención de negociar con los sindicatos y da por prácticamente cerrado el texto del actual proyecto de Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU)
  • El Gobierno de Sánchez pretende que la nueva Ley se apruebe en febrero de 2023

CSIF, sindicato mayoritario entre el Personal Docente e Investigador de la Universidad de Jaén, tras la reunión mantenida recientemente con el nuevo Ministro de Universidades Joan Subirats, rechaza rotundamente el proyecto de Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU).

Desde CSIF lamentamos que se hurte la negociación a los representantes legítimos de los trabajadores en temas laborales, económicos, de carrera académica y otros muchos que, indudablemente, afectarán negativamente al Personal Docente e Investigador y al Personal de Administración y Servicios de la Universidad de Jaén.

En CSIF no podemos apoyar el actual proyecto de LOSU que, con la excusa de la diversidad romperá la igualdad y el marco común básico existente: cada universidad y cada comunidad autónoma decidirán en temas claves como la gobernanza, las acreditaciones o el desarrollo de ciertas figuras de profesorado laboral.

No facilita una carrera profesional y académica clara, ágil y predecible. Se tardarán muchos años antes de llegar a conseguir una plaza de funcionario o laboral indefinido en la universidad, lo que dificultará la urgente renovación de las plantillas. Tampoco mejora el sistema retributivo del personal universitario, aumentando las diferencias retributivas entre laborales y funcionarios.

Las mejoras para el profesorado son prácticamente inexistentes. Para Profesores Asociados no hay mejora económica ni propuestas claras para acabar con la precariedad. Tampoco hay medidas para estabilizar y dar continuidad a los actuales Profesores Sustitutos Interinos, lo que podría condenar en tres años a su desaparición, dejando en la calle a más de 120 profesores interinos que actualmente prestan sus servicios en la UJA.

Además, supone un déficit democrático el hecho de que un tercio de los miembros del Consejo de Gobierno de cada universidad sean designados a dedo por el rector.

Por si fuera poco, hay una merma de representatividad del Personal de Administración y Servicios en los órganos colegiados, resultando desproporcionada la “participación vinculante del estudiantado” en los planes de estudio, en las guías docentes y en su implementación. Esto obligará a la UJA a elaborar nuevos Estatutos para regular las funciones, estructuras, composición y porcentajes de representación de los órganos colegiados (Claustro, Consejo de Gobierno, Consejo Social, Consejo de Facultad u Escuela, Consejo de Departamento, etc.).

La nueva Ley tampoco viene acompañada de Memoria Económica, por lo que desde CSIF exigimos una financiación universitaria clara y concisa, acorde con los modelos existentes en la Unión Europea, en torno al 1,5% del PIB, puesto que hoy en día no alcanzamos el 0’8%. Muchas universidades, como la UJA, sufren una infrafinanciación recurrente e imposible de mantener durante más tiempo.

Además, se bloquea la “tasa de reposición” para el personal, lo que dificultará la renovación y el rejuvenecimiento de la plantilla que trabaja actualmente en la UJA y que ronda una media de edad de 55 años, pues en la nueva Ley no existe una asignación presupuestaria concreta para la regeneración de las plantillas.