CSIF Sanidad Madrid cree que el proceso electoral al Colegio de Enfermería de Madrid desincentiva el voto de los profesionales
-Ayer, día electoral, se pusieron todas las trabas posibles para entorpecer la votación
-La actual Junta de Gobierno lleva 23 años al frente con el apoyo de un sindicato profesional de enfermería
07 de Abril de 2022
CSIF Sanidad Madrid cree que el proceso electoral al Colegio de Enfermería de Madrid desincentiva el voto de los profesionales

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, quiere denunciar el proceso electoral llevado a cabo ayer en el Colegio de Enfermería de Madrid (CODEM).

En estas elecciones sólo concurrieron dos candidaturas, la encabezada por el actual presidente del órgano colegial, Jorge Andrada, e Iniciativa Enfermera, la opción alternativa liderada por Alda Recas, para optar a la Junta de Gobierno de CODEM.

Hay que recordar que esta Junta de Gobierno está ocupada desde hace unos 22 años por los mismos, apoyados por un sindicato profesional que destaca por utilizar fórmulas poco adecuadas, tal como recoge en su sentencia el Tribunal Supremo, cuando fueron condenados por “animar” al voto sindical en 2019 con ciertas prebendas. Este sindicato profesional de enfermería pagaba con un bono de 100 euros a aquellos afiliados que acreditasen haber votado en las elecciones sindicales de mayo de 2019.

Este proceso electoral del CODEM, si por algo ha destacado, es por su falta de transparencia y democracia.

Sin ir más lejos, se ha amañado el voto por correo de miles de colegiados, voto recogido por los delegados del mencionado sindicato; se han pedido firmas dando información poco clara, a cualquier enfermero, con independencia de que fueran o no afiliados; o se han vertido noticias negativas desprestigiando a los componentes de la candidatura contraria, Iniciativa Enfermera.

Parece que todo vale para asegurar y mantener el voto de sus afines.

Además, para poder ejercer el voto de sus 55.000 colegiados censados, solamente dispusieron de una urna para depositar la papeleta. Resulta curioso tener una sola urna con el gran presupuesto que maneja el Colegio de Enfermería de Madrid.

La presencia de esta solitaria urna hizo que se formaran colas de espera para votar de hasta seis horas en la calle, a la intemperie. Es inadmisible que los colegiados que, pagan una cuota trimestral superior a 50 euros, sufrieran estas condiciones para ejercer su derecho, sin salas o lugares habilitados para esperar tanto tiempo: embarazadas y madres o padres con niños aguantaron estoicamente hasta que llegaba la hora de votar.

Cuando el Colegio de Enfermería inicia la campaña de declaración de la Renta, sí habilita espacios para que la gente pueda esperar mientras llega su turno. Ayer parecía que estos espacios no existían.

Lo vivido ayer es un tremendo desprecio y falta de respeto, no solo a los votantes, sino a todos los colegiados madrileños que esperan formar parte de un organismo que actúe con transparencia en todo momento.

Por desgracia, este es el colegio que representa a las enfermeras y enfermeros desde hace tiempo. Esperamos y deseamos que se ponga fin a este tipo de actitudes y que de una vez por todas el Colegio de Enfermería de Madrid represente y defienda a todos sus colegiados por igual.