Un año más, en CSIF Sanidad Madrid no nos salen las cuentas para la sanidad madrileña
-En los Presupuestos de 2022 se invertirán 272,31 euros menos por ciudadano en relación a la media de otras comunidades autónomas
-Atención Primaria, primer nivel asistencial, continúa infradotada, a pesar de tener el mayor número de pacientes por profesional
-Nuestra comunidad es la segunda comunidad autónoma que más inversión dedica al concierto sanitario
01 de Febrero de 2022
Un año más, en CSIF Sanidad Madrid no nos salen las cuentas para la sanidad madrileña

La Comunidad de Madrid destinará 700 millones más para la sanidad madrileña en 2022, según sus presupuestos. Esto supone un total de 8.784 millones de euros invertidos en Sanidad, en un año de pandemia, con el incremento de costes que esto ha significado. Pero en la realidad, equivale a 178 millones menos que el gasto real consolidado del año 2019 en Sanidad: en ese año fueron 8.962 millones, según la Estadística de Gasto Sanitario Público del Ministerio de Sanidad.

¿Qué supondrá esto para los madrileños?

El gasto medio por habitante en Sanidad de la Comunidad de Madrid para el próximo año 2022 será de 1.302 euros per cápita, lo que supondrá que la Comunidad de Madrid continúa un año más por debajo del resto de comunidades autónomas, que se sitúan en 1.312. Con estas cifras ocuparíamos el penúltimo lugar en cuanto a gasto total por habitante y año.

Si se tiene en cuenta el porcentaje estimado para 2022 sobre el Producto Interior Bruto (3,57%), la Comunidad de Madrid continuará el presente año en los últimos puestos de la tabla en cuanto a gasto sanitario por PIB.

La Comunidad de Madrid también es la que menos dinero dedicará a su Sanidad Pública. Destacamos que invierte 178 millones menos (8.784 millones) en 2022, año pandémico, que lo que finalmente gastó en 2019 (8.962 millones), aunque lo inicialmente presupuestado ese año fueron 8.091 millones.

El gasto presupuestado por la Comunidad de Madrid siempre parte de una infrafinanciación, al ser las cifras bastante inferiores al gasto real consolidado. Tampoco incluyen el gasto que supondría una adecuada dotación de personal necesaria en los distintos ámbitos asistenciales (43 millones de euros), el incremento presupuestario para acciones concretas de estabilización del empleo, ni los 85 millones de euros para iniciar el pago y la inclusión en la Carrera Profesional del personal estatutario no fijo en 3 años, acordado desde 2017.

Si tomamos como ejemplo la distribución por partidas, destaca la lamentable situación de la Atención Primaria madrileña, siendo una de las más asfixiadas, ya que cuenta con mayor proporción de tarjetas sanitarias por profesional en comparación con otras comunidades autónomas.

Continúa infradotada presupuestariamente Atención Primaria ya que vemos que se anuncian 2.055,8 millones de euros para el próximo año, un incremento de 529,5 millones, incluyendo el gasto farmacéutico. Pero el gasto real en Atención Primaria en 2020 fue de 2.292 millones de euros, estando esta cifra bastante por debajo del 14% de media que se invierte en esta primera línea de la sanidad en otras comunidades. En Madrid, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso continúa sin acercarse a lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que habla de un 25% en cuanto a inversión en este nivel asistencial para su adecuado funcionamiento. Solamente para Atención Primaria se estima que serían necesarios unos 1.700 de euros adicionales.

En cuanto a la partida destinada al Capítulo Primero, el del personal estatutario, para sustituciones de bajas por incapacidad temporal o maternidad, se presupuestan 10 millones menos de lo gastado en 2020, a pesar de que la pandemia que vivimos no ha dado señales de remitir.

Tampoco hay un aumento presupuestario para acciones concretas de estabilización de empleo precario.

Otro dato a resaltar: la Comunidad de Madrid es, por detrás de Cataluña, la segunda de las comunidades autónomas que más presupuesto público de sanidad dedica a los conciertos con entidades privadas para la prestación de asistencia sanitaria: en la actualidad, se destinan 973.597.309 euros al concierto sanitario.

También hay que destacar los intereses financieros de la deuda con las empresas concesionarias, derivados de los contratos de concesión de obra pública para la construcción y explotación de los servicios residenciales y complementarios no sanitarios: estaríamos hablando de 34.454.590 euros, a los que hay que sumar 27.158.607 euros, correspondientes al pago del canon a los concesionarios por la construcción y la inversión mobiliaria de los Hospitales Puerta de Hierro-Majadahonda, Henares, Sureste, Infanta Leonor, Infanta Sofía, Infanta Cristina y Tajo.

Pero no todo son números en presupuestos. Lamentablemente, también hay cifras que se disparan dentro de la sanidad pública madrileña.

En cuanto al incremento en las listas de espera, han aumentado entre enero 2020 (prepandemia) y noviembre de 2021.

Para acudir al especialista, un 10 % más. Si en 2020 había 421.338 pacientes, en 2021, más de medio millón de personas. En concreto, 500.366.

La lista de espera para realizarse la primera prueba diagnóstica se ha incrementado un 3%. En el año 2020 había 148.807 pacientes; en 2021 ya estábamos hablando de 153.304 pacientes.

Y el porcentaje se dispara cuando un madrileño se encuentra a la espera de una intervención quirúrgica: nos encontramos nada más y nada menos que con un incremento del 21%. Mientras en 2020 había 79.236 pacientes en lista de espera quirúrgica, en 2021 alcanzamos 95.941 pacientes.

La Comunidad de Madrid anuncia que en estos presupuestos se continuará trabajando en la mejora de las listas de espera, potenciando la actividad quirúrgica en los hospitales de apoyo y poniendo en marcha acciones específicas para atender a los pacientes con mayor tiempo de espera. Pero son objetivos difícilmente alcanzables cuando vemos las partidas presupuestarias dedicadas a la sanidad pública madrileña.

Además, desde CSIF Sanidad Madrid queremos denunciar también que no se presupuestan créditos, tal como anunció el consejero de Sanidad, para la apertura definitiva de la torre 4 del Hospital Infanta Sofía, ni para mejoras programadas en el Hospital de Arganda, ni para el hospital Infanta Leonor... Tampoco se específica qué nuevos centros de salud se van a construir exactamente, o si esa partida presupuestaria es exclusiva para el arreglo de infraestructuras de los ya existentes.

En cuanto al SUMMA 112 no se menciona ninguna partida referente al nivel asistencial de los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP), lo que nos hace sospechar de las intenciones de los dirigentes madrileños: que permanezcan cerrados en un nuevo año lastrado por la pandemia.

A pesar de las palabras que se lanzan, día tras día, desde la Comunidad de Madrid sobre las mejoras en la sanidad pública madrileña, creemos que todo esto no contribuye, a nuestro entender, a un avance, como se anuncia por parte de la Consejería de Sanidad madrileña, en la prestación de una asistencia sanitaria pública universal y solidaria, más cercana y accesible, integrada, innovadora, eficiente, sostenible y de la máxima calidad técnica y humana.

En CSIF Sanidad Madrid no nos cuadran las cuentas: el HABER ES INFERIOR AL DEBE, por lo que no compartimos la partida destinada a Sanidad dentro de esta de Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad de Madrid para el año 2022.