Calor, mareos y lipotimias en el Hospital Gómez Ulla por la falta de aire acondicionado y personal para mantenerlo
-El hospital madrileño ha visto reducido de forma drástica el personal de mantenimiento
16 de Junio de 2022
Calor, mareos y lipotimias en el Hospital Gómez Ulla por la falta de aire acondicionado y personal para mantenerlo

Con la ola de calor los hospitales aumentan su presión asistencial para atender a la población más vulnerable. Sin embargo, el Hospital Gómez Ulla, perteneciente al Ministerio de Defensa, se enfrenta a problemas aún mayores, ya que sus sistemas de climatización funcionan mal o, directamente, no funcionan.

Pacientes sudando, personal mareado y camas empapadas es el resultado de la nefasta gestión que ha realizado el Ministerio de Defensa en la historia del mítico hospital madrileño. Y es que el personal no da más de sí.

Las altas temperaturas y la falta de climatización están generando que los profesionales de todos los servicios muestren síntomas de calor, visión borrosa o mareos. Hasta se han tenido que llevar ventiladores de casa, para poder pasar el mal trago.

Pero cuando cae la noche, lejos de mejorar la situación, el decadente sistema de climatización deja de funcionar, por lo que el problema se prolonga durante las 24 horas. Esta mala gestión provoca un servicio deficiente a los pacientes, llegando incluso a realizar cambios de cama hasta 2 veces por turno, por lo que la situación de pacientes tan frágiles que deberían de estar en un entorno seguro se agrava por momentos. Si a ello le sumamos que el hospital no tiene red de agua potable, la situación pasa a ser insostenible.

Una situación que se podía haber remediado

Durante años el sindicato CSIF, organización con mayor representación en la Administración General del Estado, ha denunciado en varias ocasiones la falta de personal de mantenimiento y la chapuza de sistema de climatización existente, incluso en servicios reformados como el de Urgencias, donde aumentar la potencia de ventilación puede suponer incluso inundaciones. Para hacernos una idea, hace más de una década, la plantilla de frigoristas rondaba en la treintena: hoy apenas llegan a ser ocho, con una situación laboral inestable, encadenando contratos eventuales.

Desde CSIF se solicita que se realicen las obras de urgencias necesarias en todo el hospital y se renueve la red de climatización al completo. De igual forma es imprescindible que se convoque cuanto antes una OPE para el personal de mantenimiento (frigoristas, electricistas, fontaneros, pintores, etc.), cubriendo todas las vacantes existentes desde hace más de una década.