CSIF exige realizar ya test de detección rápida del COVI-19 a los empleados de Correos que siguen trabajando
# Sólo una criba real puede frenar esta pandemia en Correos, donde la enfermedad avanza de forma desmedida

# La prórroga del Estado de Alarma provoca preguntas urgentes: la primera de ellas cuando van a llegar los 2 millones de mascarillas que el Gobierno ha prometido a los empleados de Correos.
22 de Marzo de 2020

"No somos héroes. Queremos protección. Al trabajo vamos a trabajar, no a enfermar", nos decía ayer un trabajador de Correos, que tiene menos de 60 años y que hoy deberá volver al reparto. Hasta el viernes de la semana pasada no tuvo gel desinfectante para las manos ni guantes, unos guantes de la talla S que le entraron a duras penas en las manos que en su caso, como el de la mayoría de los empleados de Correos, están en permanente movimiento. Por eso hoy domingo nos preguntaba: "¿Qué va a pasar esta semana que viene?"

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) traslada esta pregunta al Gobierno después de confirmarse ayer domingo la prórroga del Estado de Alarma hasta el 12 de abril: ¿Qué va a pasar en Correos? ¿Su actividad seguirá siendo imprescindible? ¿No hay posibilidad de instaurar ya una convocatoria real de servicios mínimos? Pero, si la actividad va a continuar, CSIF exige desde ya en Correos test de detección rápida del COVI-19 a todos los empleados que continúan trabajando, porque sólo una criba real puede frenar esta pandemia y porque necesitamos descartar nuestro propio contagio:

Un positivo sin síntomas puede contagiar.

La otra pregunta que CSIF formula al Gobierno es cuando van a llegar esos 2 millones de mascarillas que se han prometido para los empleados de Correos. Y aquí tampoco se admiten retrasos, porque ya hemos comprobado la pasada semana el precio de los retrasos en las medidas de protección: más de 400 casos de positivos. Por ello, si el Gobierno ha avanzando en un domingo la prórroga del Estado de Alarma, si asistimos a hospitales que se han convertido en campos de batalla, el Gobierno tiene la obligación de proteger como es debido la salud de los empleados de Correos a los que no se les permite quedarse en casa.