Desde CSIF Celebramos el Día Mundial de la Enfermería con un sabor agridulce.
Aunque esta pandemia ha hecho más visibles la labor del colectivo de enfermería hacia la ciudadanía.
10 de Mayo de 2020

El año 2020 ha sido declara por la OMS como el Año Mundial de la Enfermería en conmemoración del bicentenario del nacimiento de Florence Nightingale. Es por eso, que también hoy 12 de mayo, celebramos el Día Mundial de la Enfermería.

Florence, alcanzó parte de su fama por su asistencia a los heridos en la guerra de Crimea, y por promover, algo tan sencillo y recomendado actualmente, como lavarse las manos. Así tal que Florence, fue una reconocida Enfermera de Guerra.

En estos meses de lucha contra la Pandemia del Covid-19, nuestros profesionales también han sido enfermeras y enfermeros de guerra. Y como en toda guerra, hemos sufrido bajas, y muchos de ellos ya no estarán aquí hoy para celebrarlo. Para todos, nuestro recuerdo.

Y no estarán, no sabemos si presuntamente, porque se le envió a la batalla sin armas ni protección. El personal del ámbito sanitario, y entre ellos, el personal de enfermería, son ahora reconocidos como héroes y tienen el aplauso de toda la población.

Pero a muchos de esas heroínas y héroes, que lo han dado todo en los momentos cruciales, no se les renovarán contratos. Ellos son el 36% de los contagiados por Covid-19, y se encuentran en el país con más contagios de profesionales.

Esta pandemia, desgraciadamente ha hecho más visibles la labor del colectivo enfermero tantas veces exigida a nuestros gobernantes y ahora reconocida por la ciudadanía.

Pequeños gestos de enfermer@s en tiempos de crisis: Acompañando además de cuidar, supliendo la carencia de sus seres queridos, celebrando aniversarios para hacer más llevadero el ingreso hospitalario en los tiempos de crisis, abarcando no sólo el área asistencial, sino global del individuo, social, emocional y espiritual de los pacientes que atienden.

PORQUE SER ENFERMER@ ES SER MUCHOS MAS…

La labor de la enfermería es esencial para garantizar el bienestar de las personas y asegurar una buena salud de la sociedad en cualquier lugar y en cualquier entorno.

En todos los principales resultados de calidad y seguridad de la atención de salud, se ha comprobado la relación entre una adecuada plantilla de enfermeras y los resultados obtenidos, en términos de mortalidad por complicaciones, infecciones nosocomiales, reingresos y duración de los tiempos de hospitalización. También las enfermeras, son nexo de unión entre los distintos profesionales sanitarios.

Por todo esto, según la OMS, se hace imprescindible tener un número adecuado de enfermeras con la combinación adecuada de formación, habilidades y experiencia para satisfacer exigencias de atención a pacientes complejos y disponer de un número suficiente de enfermeras en función de las necesidades de cuidados de los pacientes.

¿Qué pasará cuando se acaben los aplausos, y qué harán nuestros políticos y dirigentes sanitarios cuando toda esta situación se revierta?

Pensarán en:

  • Incrementar la dotación de enfermeras, ajustando sus ratios y realizar una verdadera planificación estratégica de cuidados.
  • Promoverán la implantación definitiva de las especialidades de enfermería. Se darán cuenta de la falta de personal cualificado para la atención a pacientes críticos y de la gran labor de seguimiento y prevención de los enfermeros de familia en atención primaria. Prepararán enfermeras especialistas en epidemiología y salud pública.
  • Potenciarán la enfermería de práctica avanzada, para una mejor atención a pacientes crónicos y dependientes.
  • Aumentarán los recursos en docencia e investigación enfermera, clave para la educación y atención sanitaria a la población.
  • Implantarán la Enfermería Escolar, para que nuestros niños estén correctamente educados en salud y prevención.
  • Incluirán el puesto de Coordinadora de Enfermería dentro del ministerio de sanidad, reivindicando así el trabajo de la profesión en puestos de dirección.
  • Proporcionarán unas retribuciones justas e iguales, sin diferencias salariales en función de la comunidad en la que se trabaje.

Y seguramente muchas cosas más que desde años la enfermería viene reclamando.

Porque ser enfermera es ser mucho más....

Acabemos al fin, recordando el Juramento Nightingale en su principio y su final. Este comienza diciendo…

“Juro solemnemente…en presencia de esta asamblea, llevar una vida digna y ejercer mi profesión honradamente”

Y finaliza con

“Dedicaré mi vida al bienestar de las personas confiadas a mi cuidado”

¡¡¡¡Y por virtud, que con creces lo han cumplido!!!!

CSIF con la Enfermería en su día internacional.