CSIF denuncia que las agresiones físicas a los profesionales de la Sanidad han aumentado un 133 por ciento en el último año
• Según los datos presentados por la Mesa Técnica de Prevención de Riesgos Laborales del SAS, las agresiones en la provincia han aumentado un 25 por ciento en los últimos doce meses, pasado de los 70 ataques, verbales y físicas de 2020 a los 88 de 2021
10 de Febrero de 2022

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF Almería, lamenta el aumento de un 133 por ciento en las agresiones físicas que han recibido los profesionales de la sanidad en el último año en la provincia. Así lo reflejan los datos presentados por la Mesa Técnica de Prevención de Riesgos Laborales del SAS que indica que los ataques, tanto verbales como físicas, se han incrementado en un 25 por ciento, de los 70 registrados en 2020 a los 88 de 2021.


Sin embargo, el dato más preocupante para el sindicato es el referido a las agresiones físicas que han duplicado, pasando de los 9 ataques registrados en 2020 a los 21 que se han contabilizado en 2021. Asimismo, las agresiones no físicas también se han visto incrementadas, de las 61 del año 2020 a las 67 de 2021. Si bien es cierto que los datos del pasado año son similares a las cifras registradas con anterioridad a la pandemia, es decir, en 2019 se produjeron 87, de las cuales 33 fueron físicas y 54 no físicas, esto no justifica en absoluto este aumento de violencia en los diferentes centros de trabajo.
Es por ello que CSIF ha reclamado a la Junta “más vigilancia en los centros y por supuesto una mayor dotación de personal, ya que cuantos más recursos humanos haya, mejor será la atención que se prestará a la ciudadanía y menor la posibilidad de que haya conflictos”, según ha destacado el responsable del Sector Sanidad, Antonio Moreno.
“Estamos ante una lacra intolerable. Es una pena que los aplausos y homenajes al personal sanitario durante la primera ola de la pandemia hayan tornado en continuas faltas de respeto a profesionales que han estado y están en primera línea de la batalla contra el coronavirus y que, como consecuencia de los recortes de personal, soportan turnos extenuantes y no dan abasto”, ha lamentado.
Cifras autonómicas
De acuerdo con los datos que la Consejería de Salud y Familias ha facilitado a los sindicatos durante el desarrollo de la Mesa Técnica de Prevención de Riesgos Laborales (PRL), en 2021 hubo 1.208 agresiones a profesionales del sector sanitario en toda Andalucía, lo que supone un aumento del 16% respecto a las 1.042 que se registraron en 2020. El incremento sube hasta el 30% en el caso de las agresiones físicas (230 frente a las 176 del año anterior).
En esta línea, CSIF también ha señalado que la necesidad de mejor vigilancia y más personal para atender a pacientes y usuarios es especialmente acuciante en Atención Primaria, que acapara el 59,10% de las agresiones. “Los centros de salud son el escenario de seis de cada diez incidentes. Urge adaptar la gestión sanitaria a las necesidades de un ámbito que está desbordado porque resulta palmario que los múltiples problemas que hay en Atención Primaria no se resuelven proponiendo a los profesionales que doblen turnos, con el riesgo que eso supone para su seguridad y su salud”, ha apostillado.
Durante la reunión con la Consejería, CSIF-A pidió que se revise el Plan de Prevención y Atención de Agresiones para los Profesionales del SAS, que entró en vigor en 2020, en especial ahora que las agencias están integradas desde enero, y ha apostado por incluir este capítulo en la Mesa Técnica de PRL del Servicio Andaluz de Salud. “Es muy importante que, como establece el plan, se mantengan en todas las provincias las reuniones trimestrales entre la Junta, los interlocutores policiales, los responsables de los centros asistenciales y los asesores jurídicos, pero también pedimos que cuenten con los representantes de los trabajadores para así analizar la problemática desde todas las perspectivas y proponer medidas preventivas eficaces para reducir las agresiones”, han recalcado.
El sindicato también ha abogado por incidir en la colaboración de los trabajadores sociales como “agentes clave para la comunicación con colectivos potencialmente conflictivos en determinadas zonas”. En este sentido, ha lamentado que “en la práctica no se puede contar con ellos por el bajo nivel de sustitución que se está haciendo en esta categoría”.
“Cada vez que la Junta nos da alguna estadística sobre la sanidad pública andaluza, seguimos acordándonos del bien que harían los 8.000 profesionales que no fueron renovados en octubre o de los contratos temporales y precarios con los que la Administración intenta en vano parchear un déficit estructural e histórico”, ha concluido CSIF Sanidad Andalucía.
“Ante una agresión verbal, HABLA”
Con todo, CSIF Sanidad puso en marcha el año pasado una campaña bajo el lema “Ante una agresión verbal, HABLA” para animar a los profesionales del sistema sanitario público andaluz a comunicar las agresiones verbales que sufren y cuya declaración se había reducido considerablemente durante el año 2020, marcado por la pandemia de la Covid-19 y que aún sigue vigente.
Y es que la central sindical ya avisó que el descenso registrado en 2020, año en el que se impuso la atención no presencial --fundamentalmente en Primaria--, había hecho disminuir la declaración de agresiones verbales, no las agresiones en sí, ya que muchas de ellas se han producido telefónicamente y no han sido percibidas como tales por el personal afectado.