CSIF pide a la Junta que extienda la instalación de purificadores de aire en todas las aulas andaluzas y que facilite mascarillas FFP2 al conjunto del profesorado
• Según un sondeo del Sector de Educación, el 83,3% de los docentes manifiesta que no dispone de estos aparatos para sus centros
• La central sindical cree que la prevención es una inversión en seguridad y salud y que son necesarios más medios “para que sea real el mantra de que los centros educativos son espacios seguros”
17 de Enero de 2022

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF, primera fuerza sindical de la enseñanza pública en la comunidad andaluza, ha reclamado a la Consejería de Educación y Deporte de la Junta que extienda la instalación de purificadores y medidores de la calidad del aire en las aulas de todos los centros educativos públicos de la comunidad, facilite mascarillas FFP2 al conjunto del profesorado y realice test de antígenos semanalmente. Con esta batería de medidas, que aún no ha tomado la Administración educativa andaluza, se daría cumplimiento al deber del empresario de protección de los trabajadores recogido en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Según ha indicado el Sector de Educación de CSIF en un sondeo realizado por el sindicato pone de relieve que el 83,8% de los docentes dice que no dispone de purificadores en sus aulas y que el 86,1% no cuenta con medidores de CO2. El 83,38% de los participantes en esta encuesta considera positivo la instalación de estos dispositivos como medida preventiva frente a la Covid-19.
El sindicato lleva más de un año reclamando que la Junta provea de medidores de la calidad del aire y de purificadores y los haga extensibles a todos los centros educativos públicos andaluces. “A raíz de la campaña iniciada por CSIF hace un año bajo el lema #CSIFxAulaSegura, hubo corporaciones locales que respondieron positivamente y adquirieron este tipo de aparatos. Pero esta cuestión no puede dejarse al arbitrio o voluntariedad de unos y otros, sino que debe tratarse de medidas generalizadas y universales de protección en todos y cada uno de los centros frente a la Covid-19”, ha argumentado.
El sindicato ha lamentado además que, “ante las consultas realizadas por los equipos directivos para su adquisición, desde las delegaciones territoriales de Educación se hayan puesto todas las reticencias y obstáculos posibles para que los citados aparatos, cuya eficacia ha sido constatada científicamente, se adquirieran y sufraguen a iniciativa de las asociaciones de madres y padres, o bien a cargo de los gastos de funcionamiento de los propios centros”.
La central sindical entiende que “la prevención en el actual contexto pandémico debe contemplarse como una inversión y no un gasto superfluo, por lo que exigimos los medios materiales necesarios para que verdaderamente sea una realidad el mantra de que los centros educativos son espacios seguros, porque a día de hoy los recursos que serían necesarios para ello son insuficientes y el profesorado sondeado manifiesta sentirse, en muchos casos, abandonado”.
Así se recoge en los testimonios que los docentes han aportado al mencionado sondeo, en los que los profesionales de la enseñanza dicen sentirse “vendidos” y “abandonados” por parte de la Administración, que “ante una situación en la que hay alumnado y profesorado positivo cada día por una variante mucho más contagiosa no haya tomado más medidas efectivas e intensificado la seguridad a través de medios materiales de probada eficacia, y con los que las aulas y los docentes no cuentan en muchísimos casos”, ha señalado el sector educativo de CSIF.
“Es curioso que en muchos edificios u oficinas de la Administración pública se encuentran actualmente de forma habitual purificadores de aire, por lo que desde CSIF Educación exigimos que se extiendan y universalicen en los centros escolares”, han explicado.

El coste económico no puede ser un obstáculo
Para el sindicato, “el coste económico no puede ser un obstáculo para dotar de mayores garantías de seguridad a centros educativos andaluces”. Asimismo, exige el suministro generalizado de mascarillas FFP2 o FFP3, cuya mayor eficacia en la protección contra la propagación del virus entre las personas en espacios cerrados también ha quedado demostrada científicamente”.
Del mismo modo, CSIF reclama la realización de test entre alumnado y profesorado con periodicidad semanal como medida preventiva y de contención del virus.
Sin embargo, “la provisión de medios materiales por parte de la Consejería se ha centrado hasta ahora en cartelería informativa, geles y mascarillas quirúrgicas”, por lo que CSIF Educación la insta a cumplir con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y “a dar un paso al frente dotando de estos medios materiales a los 4.500 centros educativos públicos, como ya han hecho otras comunidades autónomas, que está siendo más proactivas y están facilitando los citados medios que se ha demostrado científicamente que funcionan como medidas de seguridad frente al virus”, ha subrayado.
“En suma: La Consejería puede y debe, por Ley, hacer más de lo que hace en cuanto a dotación de medios materiales para prevenir y proveer de unas mayores garantías de seguridad a los centros educativos públicos andaluces, concretamente a través de purificadores y medidores de la calidad del aire, mascarillas de protección FFP2 o FFP3 para el profesorado y test periódicos en los centros”, ha concluido el sector.