CSIF censura que el Sescam no realice pruebas de exposición a radiaciones no ionizantes como posible causa a las intoxicaciones en el HUT

19 de febreiro de 2026

-La Central Sindical ha solicitado un presupuesto a una empresa especializada cuyo coste es de 544 euros: el Sescam no tiene ninguna excusa para no llevar a cabo estas pruebas.

-Los trabajadores continúan enfermando y las analíticas realizadas presentan diferentes valores alterados.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) lamenta que el Sescam continúe sin realizar mediciones de radiaciones no ionizantes en la zona de laboratorios del Hospital Universitario de Toledo (HUT) como posible causa de las intoxicaciones que a día de hoy siguen sufriendo los trabajadores.

 

Tras el informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) emitido en diciembre que descartaba el riesgo radiológico ionizante, CSIF reclamó a la Gerencia que llevase a cabo pruebas de radiación no ionizante, las cuales deben ser realizadas por alguna empresa especializada externa.

 

Ante esta pasividad, la Central Sindical ha pedido presupuesto a una empresa especializada, cuyo coste para evaluar campos eléctricos alternos, campos magnéticos alternos, campos eléctricos continuos (electrostática), campos magnéticos continuos (magnetostática), ondas electromagnéticas e interferencias electromagnéticas de tensión/corriente en la instalación eléctrica tendría un coste de 544 euros.

 

“Es tremendamente indignante esta inacción. Ni siquiera estamos hablando de cantidades desorbitadas para seguir descartando factores de riesgo”, señala Victoria Gutiérrez, responsable de CSIF Sanidad Toledo. Es más, la Central Sindical está dispuesta a costear estas mediciones.

 

Mientras tanto, los trabajadores siguen enfermando y de hecho las analíticas a las que se someten muestran valores alterados de ácido acético, metanol, proteinogramas, bajos niveles de reticulocitos, disfunciones tiroideas e inflamaciones inespecíficas o acido fórmico elevado. En este sentido, CSIF ya ha reclamado que se proceda a reducir la periodicidad anual de la vigilancia de la salud a los profesionales de los laboratorios a analíticas trimestrales y que los resultados obtenidos se recojan en su historial clínico-laboral.

 

“No vamos a dejar que el infierno que están sufriendo los trabajadores caiga en el olvido, siguen enfermando. Es preciso conocer cuál es el foco de las intoxicaciones”, concluye Gutiérrez.

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