CSIF inicia movilizaciones con paro de dos horas por la inaplicación del convenio en Lladró
- Prensa y Comunicación
14 de xullo de 2026
Los trabajadores denuncian que la empresa pretende hacer recaer sobre la plantilla el coste de una gestión empresarial que, tras diez años bajo el grupo inversor PHI, no ha conseguido revertir la situación económica de la compañía.
Las plantillas de Lladró S.A., Arte y Porcelanas S.A.U. y Diseños Artísticos e Industriales (DAISA) han iniciado hoy un paro de dos horas, convocado conjuntamente por los sindicatos CSIF, UGT y CCOO, como muestra de rechazo al procedimiento de inaplicación de la parte económica del XXIII Convenio Colectivo Estatal del Vidrio y la Cerámica promovido por la empresa.
La movilización llega tras varias semanas de negociaciones, una mediación celebrada en el Tribunal de Arbitraje Laboral de la Comunidad Valenciana (TAL) y numerosos intentos de la representación de los trabajadores por alcanzar un acuerdo que evitara este conflicto.
Sin embargo, la dirección de la empresa ha mantenido en todo momento la misma postura: no aplicar las subidas salariales previstas en el convenio ni abonar los atrasos ya generados.
Diez años bajo la gestión del grupo inversor PHI. La situación actual no puede entenderse sin mirar atrás.
Hace ahora diez años, la familia Lladró vendió la empresa al grupo inversor PHI, que desde entonces es el propietario de la compañía.
Aquella operación se presentó como una oportunidad para impulsar el crecimiento, fortalecer la marca y garantizar el futuro de una empresa emblemática de la industria valenciana.
Sin embargo, desde la representación de los trabajadores, la realidad es muy distinta.
Durante esta década, la plantilla ha aceptado reorganizaciones internas, externalizaciones, cambios organizativos, reestructuraciones y continuos esfuerzos para mantener la actividad y la calidad que siempre han caracterizado a Lladró.
Pese a todos esos sacrificios, la situación económica no solo no ha mejorado de forma definitiva, sino que la empresa vuelve ahora a plantear que sean nuevamente los trabajadores quienes asuman el coste de la crisis renunciando a unos derechos ya reconocidos en convenio.
La representación sindical considera profundamente desalentador que, después de diez años de gestión por parte del grupo inversor PHI, la principal solución vuelva a consistir en reducir el coste laboral de la plantilla.
Un convenio aprobado... que la empresa se niega a aplicar
El nuevo Convenio Estatal del Vidrio y la Cerámica fue publicado oficialmente en el BOE durante el pasado mes de mayo.
Como consecuencia de ello, correspondía actualizar las tablas salariales y abonar los atrasos generados.
Sin embargo, antes de efectuar dichos pagos, la empresa inició un procedimiento de inaplicación del convenio alegando dificultades económicas.
En la práctica, ello supone impedir que los trabajadores perciban unas cantidades correspondientes a trabajo ya realizado y congelar las condiciones salariales previstas para los próximos años.
Una negociación con propuestas por parte del comité
Durante el periodo de consultas, la representación de los trabajadores acudió a todas las reuniones con voluntad de negociación.
Entre otras alternativas, el comité propuso actualizar las tablas salariales y fraccionar el pago de los atrasos para facilitar la tesorería de la empresa sin perjudicar los derechos económicos de la plantilla.
La respuesta de la dirección fue negativa.
Posteriormente, presentó una única propuesta consistente en vincular el posible pago de los atrasos y de las subidas salariales a la evolución futura de las ventas.
Según ese planteamiento, los trabajadores únicamente recuperarían una parte de lo perdido si la empresa alcanzaba unos determinados objetivos de facturación.
Para la representación sindical, dichos objetivos resultan extraordinariamente difíciles de alcanzar, especialmente teniendo en cuenta la evolución económica de la empresa durante los últimos años.
No resulta aceptable que el cobro de salarios ya pactados dependa de unas previsiones comerciales cuya consecución escapa completamente al control de la plantilla.
Una empresa que pide sacrificios... mientras incrementa su estructura directiva
Durante las negociaciones, los representantes de los trabajadores también trasladaron su preocupación por determinadas decisiones adoptadas por la dirección.
Resulta especialmente difícil comprender que, al mismo tiempo que se afirma que no existe dinero para cumplir el convenio colectivo, la empresa haya incorporado recientemente un nuevo CEO que compartirá funciones con el actual, además de un nuevo Director de Operaciones.
Para la plantilla, estas decisiones generan una evidente contradicción entre el discurso de falta de recursos y el incremento de la estructura directiva.
Una mediación sin acuerdo
Tras anunciarse la convocatoria de huelga, ambas partes fueron citadas por el Tribunal de Arbitraje Laboral de la Comunidad Valenciana.
En la mediación participaron representantes de la empresa, los tres comités de empresa, los sindicatos CSIF, UGT y CCOO, así como sus respectivos asesores jurídicos.
La empresa volvió a insistir en que únicamente podría asumir el pago de las mejoras salariales si las ventas futuras alcanzaban determinados objetivos.
La representación de los trabajadores rechazó nuevamente esa propuesta por considerar que no garantiza absolutamente nada y traslada toda la incertidumbre empresarial a la plantilla.
Durante la reunión, el comité solicitó también la suspensión de las reuniones informativas convocadas posteriormente por la empresa al entender que, una vez iniciado el conflicto colectivo y convocada la huelga, dichas reuniones resultaban improcedentes.
La empresa rechazó igualmente esta petición.
La mediación concluyó sin acuerdo.
Una plantilla que responde con unidad
Pese a las reuniones informativas convocadas posteriormente por la dirección, la respuesta de la plantilla fue clara.
En el caso de Arte y Porcelanas, únicamente asistieron tres trabajadores, además del comité de empresa al completo.
Para la representación sindical, esta escasa asistencia demuestra el respaldo mayoritario de los trabajadores a las movilizaciones y el rechazo a unas medidas consideradas profundamente injustas.
La huelga como respuesta
El paro convocado para hoy constituye la primera movilización acordada por los trabajadores.
La huelga es un derecho fundamental reconocido por la Constitución Española y todos los miembros del comité participan en ella asumiendo exactamente el mismo descuento salarial que cualquier trabajador.
La representación sindical insiste en que esta movilización no pretende perjudicar a la empresa, sino defender el cumplimiento del convenio colectivo y reclamar que las dificultades económicas no recaigan exclusivamente sobre quienes sostienen diariamente la actividad con su trabajo.
No solo está en juego un salario
Para los representantes de los trabajadores, este conflicto va mucho más allá del dinero.
Está en juego el respeto a la negociación colectiva, al cumplimiento de los convenios y al principio de que los problemas derivados de una gestión empresarial deben afrontarse mediante un reparto equilibrado de los esfuerzos.
La plantilla considera que no puede seguir siendo la única variable de ajuste mientras las soluciones continúan centradas en reducir derechos laborales.
Un llamamiento al diálogo y a la responsabilidad
Los sindicatos CSIF, UGT y CCOO reiteran su voluntad de seguir dialogando y encontrar soluciones que garanticen el futuro de la empresa.
Pero ese diálogo debe basarse en propuestas reales, equilibradas y con garantías, no en trasladar de forma permanente el peso de la situación económica a quienes menos responsabilidad tienen sobre ella.
Los trabajadores han demostrado durante años compromiso, profesionalidad y responsabilidad.
Ahora reclaman exactamente lo mismo a quienes dirigen la empresa.
Porque defender un convenio colectivo no es solo defender un salario.
Es defender la dignidad del trabajo, el respeto a los acuerdos alcanzados y el futuro de una plantilla que se niega a seguir pagando, una vez más, las consecuencias de decisiones que no le corresponden.