En defensa del Cuerpo Auxiliar Administrativo: contra su desmantelamiento silencioso

20 de March de 2026

El Cuerpo Auxiliar Administrativo no es una reliquia del pasado ni una estructura residual: es un cuerpo plenamente vigente, y esencial para el funcionamiento ordinario de la Administración pública. Sin embargo, asistimos a un proceso de desmantelamiento del cuerpo brutal.

Esta situación no es neutra ni meramente organizativa. Tiene consecuencias directas y profundamente injustas. El cese de personal que lleva años prestando servicios, y la pérdida de capital humano cualificado . Se está prescindiendo de personas que han sostenido el funcionamiento diario de la Administración, muchas veces en condiciones precarias, pero con una profesionalidad incuestionable.

Resulta especialmente grave la contradicción en la que incurre el propio sistema: Formar a personal para luego tirar a la basura todo ese tiempo y ese dinero.

 El acceso al Cuerpo Auxiliar Administrativo se ha realizado históricamente mediante procesos de oposición exigentes, basados en los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad, de dónde se forman las listas de empleo. Sin embargo,  ahora, desmantelan el cuerpo de un plumazo y esa experiencia en el cuerpo no sirve absolutamente para nada, ya que por un lado todas las convocatorias son de oposición pura y dura y por otro lado, nunca tienen en cuenta los servicios prestados en un cuerpo, para otro cuerpo. Por tanto, obligan a estas personas a comenzar de nuevo su trayectoria administrativa desde cero.¿ Así retenemos el talento? Invertimos en formación para los empleados públicos para luego echarlos a la calle.

Se produce así una paradoja difícilmente justificable: quienes durante años han sido considerados imprescindibles para el funcionamiento de la Administración pasan, de la noche a la mañana, a ser prescindibles.

Este proceso no es inevitable. Es el resultado de decisiones políticas concretas, y como tal, puede y debe ser revisado. La desaparición de facto del Cuerpo Auxiliar Administrativo no solo supone un agravio para quienes lo integran, sino que también empobrece el propio sistema público, al eliminar una vía de acceso fundamental y al debilitar la base operativa de la Administración.

Por ello, resulta imprescindible reivindicar con firmeza: el mantenimiento real del Cuerpo Auxiliar Administrativo, la convocatoria regular de plazas, el reconocimiento efectivo de la experiencia acumulada y la adopción de soluciones justas para el personal que ha venido sosteniendo la Administración durante años.

Detrás de cada auxiliar administrativo hay una trayectoria, un esfuerzo sostenido, una vocación de servicio público y, sobre todo, una realidad personal y familiar que depende de esa estabilidad laboral. Convertir años de dedicación en incertidumbre, ceses o reinicios forzosos no es solo una mala política de recursos humanos: es una forma de precarización encubierta dentro de la propia Administración.

Un sistema público que exige compromiso, rigor y profesionalidad debe responder con el mismo nivel de responsabilidad hacia quienes lo sostienen día a día. No se construye una Administración sólida debilitando a sus trabajadores, sino reconociendo su valor, protegiendo sus derechos y garantizando su dignidad laboral.

Exigimos de manera urgente:

  • Aprobación inmediata de una Oferta de Empleo Público para el Cuerpo Auxiliar Administrativo.
  • Debe retomarse el sistema de concurso-oposición, de modo que la experiencia laboral acumulada en la Administración sea valorada.
    No puede permitirse que, mientras en el ámbito laboral se reconoce la trayectoria, en el funcionario se ignore; es imprescindible aprovechar el conocimiento y la práctica de quienes ya han demostrado su capacidad, garantizando así justicia, eficacia y buena gestión pública.

 

 

Arxius adjunts

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