Abuela, hija y nieta, como en el Correos de antes que aspiramos a recuperar algún día
- Puesto de Trabajo y Categoría Profesional
- Personal de Correos
11 de June de 2026
Esta es una historia de pasado, presente y futuro que figura en la familia de CSIF Correos y que nos invita a subir el ánimo en estos tiempos tan difíciles.
Hace doce años que Carmen Bueno se jubiló en Correos pero todavía recuerda su primer día en el reparto. "Había trabajado de secretaria de Dirección en Barcelona. Pero eché la solicitud en Correos y me llamaron para trabajar y me dijeron que al día siguiente podía empezar de cartera. Era un mundo que desconocía. La primera vez que salí a la calle con el carro estuve a punto de desistir. Pero el orgullo me hizo tirar para adelante".
Y estuvo 20 años en los que la anécdota más maravillosa que recuerda es esta. "Mi marido se enorgullecía de que su mujer fuese cartera". Con una pena. "Mi marido no pudo ver a su hija trabajar en Correos"
Montse, de 55 años, es la hija y empezó a trabajar en Correos cuando el padre ya había fallecido. "Hasta entonces tenía un negocio", recuerda, "una panadería a la que no le salían las cuentas". Por eso empezó a trabajar en Correos donde hoy ejerce de cartera rural y le constata a su madre que el oficio ya no es como antes. "La gente está muy quemada en el trabajo y ya no existe ese trato humano tan maravilloso porque falta gente y los recorridos son muy largos".
Sin embargo, Montse es feliz en su trabajo. "Cuando entré no sabía que quince años después iba a seguir aquí". Ni tampoco sabía que hoy compartiría trabajo con su hija Laura, que también es la nieta de Carmen. "Laura estudia criminología y dice que su etapa en Correos es pasajera".
Pero, como dice Carmen, la abuela, nunca se sabe. El futuro tendrá la palabra en última instancia. "Mientras tanto, vive y genera buenos recuerdos", le insiste la abuela, de 77 años. "Después de mi vida laboral los recuerdos son lo mejor que me queda. Dejé buenos compañeros y creo que me llevé el cariño de todos los jefes porque nunca perdí la motivación por ir a trabajar. Recuerdo que a la gente le llevabas un certificado y te contaba sus problemas".
Es el legado que hoy le dice a su hija y a su nieta, tres generaciones de Correos como en los viejos tiempos o como en esos tiempos que ya casi no existen. Pero todavía hay gente que nos lo devuelve. Y esa es la magia de poder contarlo hoy en estos tiempos tan difíciles en los que todo pasa tan rápido.