CSIF Granada reclama que la implantación de la receta electrónica de MUFACE se haga con garantías y un refuerzo de medios
16 de June de 2026
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, ha reclamado que la implantación de la receta electrónica de MUFACE en Granada, que entra en vigor hoy, se realice con todas las garantías para las personas mutualistas y sin que suponga una sobrecarga añadida para las plantillas que sostienen el servicio.
La receta electrónica, cuyo proceso de desarrollo se inició en 2020, estará disponible para todas las personas mutualistas acogidas a la sanidad concertada, lo que para CSIF “es un avance necesario para consolidar y hacer perdurable MUFACE; no obstante, la modernización del sistema debe reforzar también el modelo, no tensionarlo aún más”.
La presidenta del sindicato en Granada, que ha estado hoy presente en el acto simbólico de la primera dispensación farmacéutica con la receta electrónica en la provincia granadina, ha asegurado que “todo lo que suponga afianzar MUFACE y fortalecer el mutualismo administrativo contará con el apoyo de CSIF”, pero ha advertido de que sin el respaldo económico necesario, sin refuerzo de plantillas y sin una actualización real de los medios tecnológicos, la modernización será insuficiente para garantizar la calidad del modelo.
La implantación de la receta electrónica afectará a los mutualistas que reciben asistencia sanitaria a través de entidades privadas concertadas en las ocho provincias andaluzas, que en Andalucía asciende aproximadamente a 250.000 personas, de ellas alrededor de 32.650 en Granada, provincia en la que aproximadamente el 70 % de los mutualistas mantiene esta fórmula de atención sanitaria.
La Central Sindical ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a los usuarios ya que esta medida no será obligatoria de forma inmediata, sino que inicialmente convivirá con el tradicional talonario en papel.
El sindicato ha señalado que la edad media del colectivo mutualista en Andalucía es de 61 años, lo que evidencia una brecha digital que la Administración no puede ignorar. Para CSIF, “la implantación del nuevo sistema debe ir acompañada de campañas de información claras, accesibles y adaptadas a las necesidades reales de una población envejecida y debe evitar demoras, desatención o situaciones de confusión en las farmacias”.
Al mismo tiempo, CSIF ha recordado la situación de vulnerabilidad que atraviesan las plantillas de los servicios provinciales de MUFACE, que son quienes asumen la gestión diaria del modelo y la atención directa a los mutualistas. El sindicato ha advertido de que “estas empleadas y empleados públicos soportan una presión psicológica constante derivada de las deficiencias estructurales del sistema y de los recortes en los conciertos sanitarios, teniendo que dar respuesta a las quejas ciudadanas sin ser responsables de las decisiones políticas”.
Además, la organización considera incoherente impulsar una transición digital de gran alcance mientras el personal trabaja con equipos informáticos obsoletos, aplicaciones que sufren caídas recurrentes y una evidente carencia de herramientas tecnológicas actualizadas. A ello se suman unas condiciones retributivas claramente insuficientes.