Cuando un quirófano funciona con normalidad, un ascensor traslada a un paciente, la climatización mantiene las condiciones adecuadas o el suministro eléctrico continúa durante una incidencia, detrás está el trabajo del personal de mantenimiento hospitalario.
Su labor consiste, precisamente, en anticiparse a los fallos y garantizar que hospitales y centros sanitarios permanezcan seguros y operativos. Con motivo del 23 de septiembre, CSIF Sanidad reconoce a este colectivo y reclama plantillas propias suficientes, formación y reconocimiento profesional.
Los sistemas que sostienen la actividad sanitaria
El mantenimiento hospitalario combina prevención y respuesta: incluye la revisión y conservación de las instalaciones, el diagnóstico y reparación de averías, la puesta en marcha de nuevos sistemas y la documentación de las actuaciones realizadas.
Energía y electricidad
Cuadros eléctricos, grupos electrógenos, sistemas de emergencia y suministro energético continuo.
Climatización
Temperatura, ventilación y condiciones ambientales de áreas asistenciales y espacios críticos.
Gases medicinales
Instalaciones esenciales para la atención clínica y el funcionamiento seguro de numerosas unidades.
Agua y fontanería
Conservación de redes, suministro, evacuación y prevención de fugas e incidencias.
Movilidad interna
Ascensores y montacargas para pacientes, profesionales, equipamiento y material.
Protección y emergencias
Sistemas contra incendios, alarmas, señalización y otros dispositivos de seguridad.
Una función vinculada directamente a la seguridad asistencial
Un fallo eléctrico, una avería en la ventilación o una incidencia en los gases medicinales puede suspender una intervención o cerrar una unidad. Prevenir estos fallos también significa proteger al paciente.
Más tecnología, formación y capacidad de respuesta
Los hospitales incorporan sistemas automatizados, herramientas digitales, nuevos equipamientos y soluciones energéticas cada vez más complejas. Esta evolución aumenta las exigencias técnicas y hace imprescindible actualizar la formación y reconocer las nuevas responsabilidades.
Formación adaptada a los centros sanitarios actuales
CSIF reclama formación continuada dentro de la jornada laboral y vinculada a las funciones reales de cada puesto.
Un centro sanitario debe estar preparado para afrontar apagones, averías críticas, inundaciones, episodios de calor extremo u otras emergencias. Para ello necesita instalaciones bien conservadas, sistemas de respaldo operativos y profesionales que conozcan en profundidad cada edificio.
Plantillas propias suficientes
Cubrir los puestos y evitar su amortización
CSIF defiende servicios de mantenimiento propios, estables y suficientemente dimensionados. Las vacantes y plazas necesarias deben cubrirse y no amortizarse para sustituirlas por servicios externalizados. La externalización de funciones estructurales puede fragmentar responsabilidades y provocar la pérdida del conocimiento directo de las instalaciones, imprescindible para responder con rapidez ante una incidencia.
Riesgos que necesitan protección específica
El personal de mantenimiento interviene sobre instalaciones y sistemas críticos mientras continúa la actividad sanitaria, en entornos que pueden presentar riesgos técnicos, físicos y organizativos.
Riesgos técnicos
Electricidad, maquinaria, equipos a presión, temperaturas elevadas, productos químicos y espacios confinados.
Disponibilidad permanente
Guardias, intervenciones urgentes y necesidad de responder con rapidez ante incidencias críticas.
Sobrecarga organizativa
Plantillas insuficientes, acumulación de tareas y presión para mantener operativos los servicios.
CSIF reclama evaluaciones de riesgos específicas, equipos de protección adecuados, vigilancia de la salud y medidas frente a la sobrecarga física, mental y organizativa.
CSIF exige medidas concretas
- Refuerzo de las plantillas propias, creación y cobertura de las plazas estructurales necesarias y reducción de la temporalidad.
- Cobertura de todas las vacantes y plazas que se produzcan, evitando su amortización.
- Mantenimiento de los servicios propios y rechazo a la externalización de funciones estructurales y estratégicas.
- Clasificación y reconocimiento retributivo acordes con la titulación, las funciones, la disponibilidad, los riesgos y la responsabilidad.
- Formación continuada dentro de la jornada laboral.
- Herramientas, equipos de protección y recursos materiales adecuados.
- Participación del personal técnico en reformas, obras, compras, instalación y puesta en marcha de nuevos equipos y decisiones que afecten a las instalaciones.