Trabajadores de la Agencia Tributaria inician movilizaciones en plena campaña de la Renta para lograr mejoras laborales y salariales

7 de maio de 2024

- El grueso de la plantilla tiene bloqueadas sus retribuciones, carrera profesional y su convenio colectivo

- Las concentraciones se extenderán por las delegaciones de toda España si Hacienda sigue negándose a sentarse para negociar

CSIF ha convocado a la plantilla de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) a una concentración para emplazar a la dirección del organismo a que negocie mejoras laborales y salariales.

Las organizaciones convocantes, que han presentado un conflicto colectivo, extenderán las movilizaciones a toda España si el Ministerio de Hacienda sigue negándose a reactivar el acuerdo para la carrera profesional, pendiente de desarrollo desde el año 2007, así como la negociación de un nuevo convenio colectivo. El actual lleva año y medio denunciado.

La negociación lleva seis años congelada

Estamos en conflicto para exigir justicia salarial en la AEAT. En los últimos 6 años la dirección de la AEAT se ha dedicado a congelar la negociación colectiva y sin embargo sube de manera discrecional las retribuciones de los que más cobran. En 2023 la AEAT tenía 1.265 trabajadores de los grupos A1 (cuerpos superiores), que cobran los específicos más altos de toda la AGE.

Es decir, mientras que los altos cargos cobran complementos superiores a los 60.000 euros, el grueso de la plantilla tiene bloqueadas sus retribuciones, su carrera profesional y su convenio colectivo.

La plantilla de la Agencia Tributaria además reclama el desarrollo del teletrabajo y la negociación del del servicio de atención telefónico, anunciado por la ministra María Jesús Montero, que no ha querido negociar las condiciones laborales de este servicio en jornada de mañana. Consideramos además que se debe revisar la productividad cuyo reparto prima al colectivo de inspectores, discriminando al resto de la plantilla.

Por último, reclamamos las mejoras de las condiciones laborales para el colectivo de Vigilancia Aduanera, catalogando este destino como profesión de riesgo y reforzando los medios materiales y humanos desarrollando una verdadera Policía Fiscal, una necesidad que se ha puesto en evidencia tras los trágicos sucesos en Cádiz.

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