La empresa pública Isdefe, herramienta estratégica del Ministerio de Defensa, aún no ha cobrado la subida salarial de 2025
- Puesto de Trabajo y Categoría Profesional
- Personal de Entidades Públicas Estatales
18 de March de 2026
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Isdefe tiene la promoción bloqueada desde 2011 lo que cada año está originando una fuga de talento mayor
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Falta de transparencia de la Dirección, que acumula cientos de sentencias en contra y que aun así se niega a corregir la situación.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios denuncia que los más de 2.000 empleados de Isdefe, la empresa pública del Ministerio de Defensa, aún no han percibido la subida salarial de 2025 y 2026 que les corresponde como empleados públicos. La nueva Dirección (que ya ha cumplido un año al frente) aún no ha dado las explicaciones que desde el sindicato le hemos requerido.
Pero, tal y como insiste CSIF, esto no es novedad en Isdefe, donde la falta de transparencia es una constante en una empresa pública que se niega al diálogo, que tiene congelada la promoción profesional desde 2011 y que no consiente avances en cuestiones que, a día de hoy, son básicas como la conciliación o el teletrabajo. Así, el ambiente laboral en la empresa, ya de por si enrarecido, se ha vuelto asfixiante por la judicialización de múltiples cuestiones, con cientos de sentencias contrarias a la parte empresarial.
Son los efectos de está nociva gestión, que se padecen en una rotación fuera de toda medida, más del 10% año tras año, con el consiguiente impacto negativo tanto sobre quienes se quedan y tienen que asumir cada vez más trabajo, como en el clima laboral.
Respecto al Convenio, sobre el que la Dirección está creando muchas expectativas, la postura de CSIF es mucho más prudente. La Dirección lo impulsó en 2014, pero lo ha venido usando como herramienta de control y palanca en la rueda para bloquear la negociación colectiva, en lugar que como foro de diálogo para buscar soluciones.
Estas expectativas insatisfechas del personal representan, a juicio de CSIF, la gota que colma la paciencia de una plantilla, al límite y muy desencantada, justo en el peor momento, cuando el Ministerio de Defensa más necesita, y ISDEFE no nos podemos permitir fallar.