CSIF Prisiones Cataluña celebra el reconocimiento de los trabajadores penitenciarios como agentes de la autoridad y desmonta los argumentos de la Generalitat para excluir al personal laboral y de oficinas

  • Prensa y Comunicación

11 de June de 2026

 

• La reforma reconoce una reivindicación histórica del colectivo penitenciario y refuerza la protección jurídica de todos los trabajadores.

• CSIF siempre defendió que la inclusión del personal laboral y de oficinas era jurídicamente viable frente a los argumentos del Departamento de Justicia y Calidad Democrática.

Barcelona, 11 de junio de 2026.- CSIF Prisiones Cataluña celebra la aprobación por parte del Congreso de los Diputados del reconocimiento de los trabajadores penitenciarios como agentes de la autoridad, una reivindicación histórica que supone un avance fundamental en la protección jurídica y profesional de quienes desarrollan su labor en los centros penitenciarios.

Este reconocimiento supone, entre otras novedades, que quienes agredan a un trabajador penitenciario podrán enfrentarse a las penas previstas en el Código Penal para los atentados contra agentes de la autoridad, reforzando así la protección de un colectivo que desempeña su trabajo en un entorno especialmente complejo y exigente.

La modificación legislativa incorpora importantes garantías para los trabajadores penitenciarios. En concreto, la consideración de agente de la autoridad para los trabajadores de prisiones supone:

Reconocimiento legal ante todas las administraciones.

Sus informes serán base suficiente para adoptar resoluciones, salvo prueba de lo contrario.

Compensación económica por parte de la Administración en caso de daños personales o materiales sufridos durante el servicio.

Garantía de separación del resto de detenidos en traslados o ingresos en prisión.

Formación específica teórica y práctica obligatoria por parte de la Administración.

Garantías de seguridad para todos los trabajadores, incluyendo el personal laboral.

La aprobación de esta reforma supone un reconocimiento a la labor de todos los profesionales penitenciarios. “Desde CSIF Prisiones Cataluña nos alegramos enormemente de la consecución de este reconocimiento y, especialmente, de que se haya demostrado de manera definitiva que nuestras pretensiones de incluir al personal laboral y al personal de oficinas dentro de estas garantías no tenían ningún impedimento jurídico”, apuntan desde el sindicato.

Durante años, el Departamento de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat de Catalunya intentó trasladar a los trabajadores que dicha inclusión no era posible desde el punto de vista legal. “Hoy queda acreditado que aquellos argumentos carecían de fundamento y que la exclusión de estos colectivos respondía a una interpretación restrictiva e injustificada que CSIF combatió desde el primer momento”.

“Nuestra organización siempre defendió que todos los profesionales que prestan servicio en los centros penitenciarios forman parte de la institución penitenciaria y están expuestos, en mayor o menor medida, a situaciones de riesgo derivadas de su actividad profesional. Por ello, no existía ninguna razón jurídica que justificara establecer trabajadores de primera y de segunda dentro del sistema penitenciario”.

CSIF manifestó desde el primer momento que no iba a quedarse de brazos cruzados ante esta situación y que llegaría hasta el final para defender los derechos de todos los colectivos afectados.

“No obstante, este avance debe ser solo el principio. Los centros penitenciarios catalanes continúan sufriendo importantes problemas estructurales relacionados con la falta de personal, el incremento de la conflictividad, las agresiones a trabajadores y el deterioro progresivo de las condiciones laborales”.

Por ello, CSIF exige al Departamento de Justicia y Calidad Democrática que abandone definitivamente las interpretaciones restrictivas que han perjudicado a distintos colectivos profesionales y que impulse las medidas necesarias para garantizar la seguridad, la dignidad profesional y el reconocimiento efectivo de todos los trabajadores penitenciarios de Cataluña.

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