CSIF exige soluciones reales ante el calor en las aulas andaluzas: “Solo el 5,5 % de los centros docentes públicos de la provincia de Cádiz cuentan con sistemas de bioclimatización”
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9 de junio de 2026
El sindicato denuncia que, seis años después de su aprobación, la Ley de Bioclimatización sigue guardada en un cajón y reclama una planificación realista y más financiación
- El sindicato denuncia que, seis años después de su aprobación, la Ley de Bioclimatización sigue guardada en un cajón y reclama una planificación realista y más financiación
Cádiz, 9 de junio de 2026
CSIF, sindicato mayoritario en la educación pública andaluza, exige a la Junta de Andalucía soluciones reales ante el calor en las aulas por las altas temperaturas propias de estas fechas en la comunidad. Así, el sindicato vuelve a denunciar una realidad que se repite curso tras curso: buena parte de los centros educativos públicos no están preparados para afrontar episodios de calor cada vez más tempranos, intensos y prolongados. De hecho, en la provincia de Cádiz, solo el 5,5 % de estos centros cuenta con sistemas de bioclimatización (en Andalucía, el porcentaje ronda el 11 %), según datos de la propia Administración.
CSIF recuerda que esta situación afecta directamente a las condiciones laborales del profesorado y del resto de profesionales que desarrollan su trabajo en los centros educativos, así como al bienestar, la salud y el aprendizaje del alumnado, afectando especialmente a las zonas de interior (como Jerez, su campiña y Sierra de Cádiz), donde las temperaturas son más acusadas.
Aunque la Administración andaluza dispone de protocolos e instrucciones para actuar ante olas de calor o altas temperaturas, CSIF considera que estas herramientas no pueden convertirse en la principal respuesta frente a un problema de carácter estructural. “No basta con pedir a los centros que adapten horarios, reorganicen actividades o busquen espacios más frescos. Los equipos directivos y el profesorado no pueden asumir en solitario la gestión de una situación que requiere inversiones, planificación e infraestructuras adecuadas”, señala el responsable de Educación de CSIF Cádiz, Manuel Fernández.
La Central Sindical insiste en que el calor en las aulas ha dejado de ser una circunstancia excepcional limitada a los últimos días de junio o a comienzos de septiembre. Los efectos del cambio climático están provocando que las altas temperaturas se adelanten cada vez más y coincidan con períodos lectivos ordinarios.
Fernández advierte de que las consecuencias van mucho más allá de la incomodidad y que las altas temperaturas repercuten en la concentración, el rendimiento académico, la salud laboral y la atención al alumnado más vulnerable. En este sentido, ha recordado que la normativa actual sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo establece que las condiciones ambientales no deben suponer un riesgo para la seguridad y salud y fija una temperatura comprendida entre los 17 y los 27 grados centígrados para los trabajos sedentarios.
Asimismo, CSIF lamenta que, seis años después de la aprobación de la Ley para la mejora de las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos andaluces, no se haya puesto ni la primera piedra sobre la misma. La Central Sindical considera imprescindible acelerar las actuaciones pendientes y dotar a los más de 4.000 centros educativos públicos de la comunidad andaluza de soluciones permanentes que permitan garantizar unas condiciones adecuadas para enseñar y aprender.
Asimismo, el sindicato exige planificación, financiación suficiente y una ágil ejecución que permita resolver definitivamente una problemática que afecta cada año a alumnado, docentes y trabajadores de la enseñanza pública andaluza.
“Los protocolos son necesarios para gestionar situaciones puntuales, pero no pueden sustituir las inversiones que requieren nuestros centros educativos. El calor en las aulas no es una anécdota, sino un problema educativo, laboral y de salud pública que exige respuestas inmediatas y soluciones definitivas”, concluye Manuel Fernández.