Los maestros aragoneses se vuelcan con sus alumnos desde sus casas
Carolina Monge, profesora de 3º de Infantil en el colegio Pilar Bayona de Cuarte de Huerva, agradece la colaboración de las familias y cuenta cómo trabaja desde su casa.
20 de Abril de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) aplaude el esfuerzo que están realizando los profesores trabajando desde sus casas y manteniendo una atención muy personalizada con sus alumnos. Los docentes se han adaptado en un tiempo récord a impartir clases online, desde los más pequeños de Infantil hasta los alumnos que se están preparando para la EVAU.

Una de ellas es Carolina Monge, zaragozana de 34 años, profesora de 3º de Infantil en el colegio Pilar Bayona de Cuarte de Huerva. Aprobó la oposición de Magisterio en junio de 2019 y este es su primer año como tutora con plaza. Estos días organiza las clases online para sus alumnos de 5 años a los que echa mucho de menos.

"Trabajamos mucho: hay que preparar los materiales, grabar vídeos, hacer videollamadas, coordinarnos con los demás profesores, atender a las familias, por mail, teléfono o como pueda cada uno. Las familias se están volcando mucho, estoy muy agradecida por su colaboración. Todos tenemos que adaptarnos a las circunstancias y los medios que tenemos en casa. Les mando fotos y vídeos a diario para que los niños me vean. Intentamos seguir el ritmo del colegio pero adaptando las actividades del aula a casa: por ejemplo usando papel de plata, lentajas, garbanzos, pan rallado...", explica Carolina desde su casa en Valdespartera.

Carolina y sus alumnos se han acostumbrado ya al confinamiento y las clases online, pero reconoce que es una situación complicada. "Lo que más echo de menos de mi trabajo es poder abrazar a los niños y vernos en persona. En esta edad es muy difícil dar clases por una pantalla. Me emociono mucho con las fotos y vídeos que me mandan los niños", afirma.

Fuera del trabajo, Carolina echa de menos a su familia, sus amigos, los viajes... "Echo de menos a mi familia. Acabo de ser tía, mi hermana dio a luz el día 30 de marzo. Solo podemos ver a mi sobrina recién nacida y a su hermana por una pantalla. También echo de menos ir a ver a mi abuela, tiene 94 años y vive sola en Zaragoza. Está bien, en su casa, le llevan la compra y ella se organiza las comidas", cuenta.

"Cuando esto acabe, iré a ver a mis sobrinas, a mi abuela, a toda la familia. Tengo muchos planes. Quiero hacer un vermú torero, subir al Pirineo (tenemos casa en Biescas), tenía varias bodas y celebraciones pendientes que se han suspendido..." enumera sus planes.

La historia de Carolina es uno de los testimonios recogidos en la sección del Heraldo de Aragón "Cuando esto acabe".

https://www.heraldo.es/noticias/aragon/zaragoza/2020/04/20/cuando-coronavirus-acabe-planes-historias-aragoneses-dia-despues-1370543.html