El jefe de reparto que lleva 30 años en Correos: “Ahora hay más trabajo que nunca”
CSIF da voz a sus afiliados como Juan Manuel Villa, que desmonta el prejuicio social de que en Correos ha bajado el trabajo desde que empezó a morir la carta familiar. “Jamás en mi vida había visto tantas notificaciones como ahora”
02 de Diciembre de 2019

Hay prejuicios que hay que erradicar totalmente y que están instaurados en la sociedad como que en Correos ha bajado el trabajo. “Una cosa es que haya bajado la carta ordinaria, que claro que notas que está en vías de desaparición, pero otra cosa es que haya descendido la intensidad del trabajo”, explica Juan Manuel Villa, jefe de reparto en la unidad de Carmona (Sevilla) que empezó a trabajar en Correos hace 30 años. “Una época en la que había muchas más cartas, pero no había ni una décima parte de la paquetería que tenemos hoy y, sobre todo, de las notificaciones. Podía haber tres, podía haber cuatro cuando salía a reparto. Pero lo de ahora no se puede ni explicar con palabras sean notificaciones de Tráfico, sean de la Agencia Tributaria, sean de la Tesorería de la Seguridad Social… Y así durante todo el año. Y cada año que pasa más. Jamás en la vida había visto tantas notificaciones como este año en Correos y no es que yo lleve 30 años, es que mi padre fue de Correos, es que mis hermanas son de Correos, es que yo nací en esta empresa”.

Ahora, con la Campaña de Navidad, Correos se va a reforzar con 2.207 empleados “lo que, a juicio de la sociedad, parecen muchos. Pero para los que estamos dentro no y no hago más que hablar con otros jefes de unidades que me dicen lo mismo. Tropezamos a menudo con la palabra imposible”, añade Juan Manuel Villa, “porque ahora el proceso es mucho más lento y laborioso. Cada entrega de una notificación o de un paquete, si no es una firma, es un aviso que el cartero debe realizar. Y eso lleva tiempo. Y el tiempo es finito". "Y, a lo largo de todo el año, casi siempre es así. Debemos plantearnos, ‘¿qué sacamos hoy? ¿a qué damos prioridad?’, porque literalmente no da tiempo. He sido cartero y sé lo que hay en la calle. Sé hasta donde se puede forzar al personal, porque el personal no puede estar machacándose a diario. Hay secciones que son casi imposibles de limpiar y esto no pasaba en mi época. Entonces embuzonabas mucho más. Había más cartas. Pero era un proceso infinitamente más rápido que el de ahora”.