CSIF incide en la necesaria realización de test a la plantilla del Ayuntamiento de Toledo con actividad presencial
-El sindicato señala que el uso masivo de pruebas de diagnóstico de COVID-19 evita el contagio y preserva la seguridad y salud de los empleados de la administración local

20 de Abril de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) reclama la realización de pruebas de COVID-19 a todos los trabajadores del Ayuntamiento de Toledo que continúan desarrollando su labor de manera presencial. CSIF, tras reclamar el uso de test de diagnóstico a todo el personal esencial, incide también en el empleo masivo de dicha prueba a todos los empleados como herramienta para evitar la propagación del coronavirus.

En el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) del Ayuntamiento de Toledo, después de que CSIF denunciase el pasado martes que había cuatro casos de COVID-19, se ha procedido a la realización de test que han revelado nuevos positivos. No obstante, se han llevado a cabo pruebas a menos de la mitad de una plantilla formada por 75 trabajadores, por lo que es necesario continuar hasta llegar a la totalidad de trabajadores.

Además de a los integrantes del SPEIS, CSIF reclamó también la semana pasada la realización de test rápido de diagnóstico a efectivos de la Policía Local e incide ahora en el resto de empleados que integran la plantilla del Consistorio y que no han podido acogerse a medidas de teletrabajo. Así, personal de Servicios Sociales, personal del cementerio, personal administrativo que sigue realizando labores presenciales, ordenanzas, mantenimiento, transporte, limpieza y recogida de basura… deben someterse a esta prueba al realizar su labor de manera presencial.

Asimismo, y de cara a la reincorporación progresiva de los empleados dentro de un escenario de desescalada del confinamiento, CSIF recuerda la necesaria adecuación de los centros de trabajo tal y como se contempla además en la Ley 31/1995, del 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales, así como en el Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos.

De esta forma, se debe dotar de equipos de protección individual (EPI) y formar sobre el uso de los mismos, proceder a la desinfección de vehículos, instalar mamparas de seguridad en los puntos de atención al público y rediseñar los puestos de trabajo a fin de que exista una distancia de seguridad entre los trabajadores de al menos 1.5 metros. También es necesario proveer desinfectantes para la limpieza de las herramientas de trabajo e instalar dispensadores de solución hidroalcohólica, así como instalar cartelería de recuerdo de información utilización de EPIs.