CSI·F denuncia el varapalo del tribunal supremo al FOGASA
30 de Abril de 2015

Desde el sindicato CSI-F se denuncia que la reciente sentencia del Tribunal Supremo pone en evidencia el abandono en que el Ministerio de Empleo y Seguridad Social (antes de Trabajo e Inmigración) ha tenido a este Organismo desde que estalló la crisis económica. En dicha sentencia se obliga al citado organismo al abono de una prestación que había sido denegada pasado el plazo de tres meses que legalmente está establecido, pues el silencio administrativo es positivo en estos procedimientos.

Por tanto, a partir de ahora todos los solicitantes que vean excedido ese plazo en sus solicitudes podrán solicitar la estimación de las mismas acogiéndose a esta doctrina, sin entrar al fondo del asunto. Desde CSI-F se advierte que esto puede supone una sangría añadida a las ya mermadas arcas del organismo, así como una sobrecarga de trabajo a unas plantillas ya sobrepasadas.
Lejos de atajar la avalancha de solicitudes de prestaciones, ampliando plantillas, desarrollando aplicaciones informáticas que agilizasen las tareas y simplificase los trámites, se optó, primero bajo el gabinete socialista de Rodríguez Zapatero y ahora con el gobierno de Mariano Rajoy, por dejar en caída libre a este Organismo, que ha llegado a septuplicar su carga de trabajo.
Ni el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas ha demostrado sensibilidad (ni con los administrados ni con los empleados públicos) ante el desbordamiento del Fondo de Garantía Salarial, negándole una adecuación de las relaciones de puestos de trabajo a la nueva realidad, así como un aumento de su presupuesto, que se ha venido incumpliendo año tras año desde 2008, tal y como hemos venido denunciando desde CSI-F, ni los gestores del Organismo han tenido la audacia y valentía de plantarse ante dicho Ministerio exigiendo medidas de calado que no lo abocasen al desastre.
Desde CSI-F se recuerda que previamente a esta sentencia del Tribunal Supremo, hace unos meses el Tribunal de Cuentas sacó los colores al Fogasa en un informe demoledor que ponía al descubierto sus enormes carencias. El sindicato CSI-F se pregunta si ahora el Gobierno se tomará en serio, por fin, a este Organismo o seguirá mirando para otro lado, asistiendo a su desmoronamiento cada vez más acelerado.

SECTOR CENTRAL DE CSI-F