Una sentencia obliga a la Junta a admitir una solicitud de teletrabajo que busca conciliar la vida familiar y laboral
28 de Febrero de 2016

Una sentencia obliga a la Junta a admitir una solicitud de teletrabajo que busca conciliar la vida familiar y laboral

El fallo del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Soria evidencia los perjuicios que la falta de personal causa a los servicios públicos y a los derechos de los empleados públicos.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) de Soria lamenta que “una sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Soria evidencie, de una manera clarísima, los perjuicios que la falta de personal de la Junta causa a los servicios públicos, y también a los derechos de los empleados públicos”, algo que “desde CSI-F venimos denunciando desde hace tiempo, y que se visualiza con esta sentencia, al denegarse injustamente una plaza de teletrabajo a una empleada con dos hijos, solicitada para conciliar la vida familiar y laboral, porque el centro de trabajo, en este caso el Museo Provincial de Zamora, carece del personal suficiente, a pesar de que la solicitante de teletrabajo cumple con los requisitos que exige la normativa”.
Así lo indica el responsable del sector de Administración General de la Junta de CSI-F Castilla y León, Mariano Prieto, que califica de “lamentable” la actitud mostrada por la Junta en este caso, “que el Juzgado ha tenido que subsanar, al fallar que esa denegación del puesto de teletrabajo no se ajusta a derecho, exigiendo a la Junta que autorice esa modalidad de trabajo a la solicitante, una trabajadora con categoría de ayudante de museo”. Un asunto que adquiere una mayor gravedad, remarca CSI-F, “porque estamos ante una situación que afecta al derecho a la conciliación familiar y laboral, de una madre con dos hijos pequeños. De poco sirve que la administración apoye públicamente la conciliación, si luego a la primera de cambio pone trabas y trata de impedirlo. Esperamos que la Junta no interponga un recurso de apelación”.
Tras resolver negativamente la Consejería de Cultura y Turismo, un recurso de reposición interpuesto por una ayudante de museo, contra una resolución de 21 de abril de 2015, por la que se denegaba la solicitud de un plaza de teletrabajo, la afectada y CSI-F Soria han acudido al Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Soria con una demanda, por entender que la Junta “no había actuado conforme a derecho”.
La empleada pública perjudicada, con residencia familiar en Soria, había solicitado esa plaza de teletrabajo para conciliar la vida familia y familiar, ya que se le había terminado la excedencia solicitada de un año por maternidad de su segundo hijo. Curiosamente, a esta ayudante de museo, con puesto en el Museo Provincial de Zamora, la Junta ya le había concedido una plaza de teletrabajo, que había solicitado después de agotar otra excedencia anterior por el nacimiento de su primer hijo.
La sorpresa, explica CSI-F, llega cuando la Consejería de Cultura y Turismo rechaza esta segunda petición de teletrabajo, argumentando que “para el correcto y completo ejercicio de todas las funciones del puesto de ayudante de museo, se requiere presencia física continuada”, añadiendo que “la situación actual del centro –Museo Provincial de Zamora- es complicada en materia de personal”.
La Consejería explica que no se ha cubierto la plaza de un trabajador fallecido recientemente, lo que agrava la situación de falta de personal técnico existente el museo; o que, en la actualidad, “existan tareas muy atrasadas pendientes de realizar”, porque tampoco se ha cubierto la plaza vacante dejada por la demandante de teletrabajo, en sus excedencias por motivos de maternidad, lamenta CSI-F, tal y como recuerda la sentencia. “Si no se cubren plazas, es normal que el trabajo se retrase”, insiste CSI-F, que indica que en la propia sentencia se alude a que el problema de falta de personal se remonta al año 2009, cuando se puso en marcha el programa DOMUS, para digitalizar los fondos del museo, trabajo del que se ocupa la demandante.
En definitiva, CSI-F recalca que el fallo del Juzgado afirma que la demandante cumple las condiciones requeridas por el Decreto 9/2011 de 17 de marzo de la Junta, que regula la jornada de trabajo no presencial de teletrabajo; y denuncia la estrategia de la Consejería de Cultura, para hacer ver que las tareas y funciones de la trabajadora perjudicada impiden conceder el teletrabajo. “Pero el Juzgado ha dejado claro que la Junta no ha justificado suficientemente las necesidades del servicio presencial, y también ha determinado que las funciones y tareas son las mismas que las de la anterior petición de teletrabajo, compatibles con ese sistema”, concluye CSI-F.

200 TRABAJADORES DE LA ADMINISTRACIÓN GENERAL DE LA JUNTA TIENEN CONCEDIDO EL TELETRABAJO
Apenas 200 trabajadores, la inmensa mayoría mujeres (el 90%) que buscan una mejor conciliación de su vida familiar para atender a los hijos, trabajan con teletrabajo, de los más de 30.000 empleados de la Administración General de la Junta, indica el responsable autonómico del sector de la Administración General de la Junta, Mariano Prieto. Eso significa que sólo un 0,7% de la plantilla está acogida a este sistema, que la Junta “vendió en su día como una herramienta para modernizar la administración, o para propiciar la conciliación laboral y familiar”.
Pero la realidad es que la Junta deniega “cientos” de solicitudes, cuando CSI-F entiende que ahora un 5% de los empleados públicos de la Administración General de la Junta deberían estar trabajando con este sistema, que es efectivo, tiene un protocolo de control y favorece la conciliación laboral y familiar, algo especialmente necesario en una Comunidad tan despoblada y dispersa como Castilla y León. El teletrabajo beneficia sobre todo a las mujeres, y a su conciliación familiar y laboral. En la plantilla de la Junta, el 70% de los empleados públicos son mujeres y el 30% restante hombres, según informe de CSI-F.

http://www.elnortedecastilla.es/castillayleon/201602/28/sentencia-obliga-junta-admitir-20160228160624.html

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