Los grandes olvidados de la administración
21 de Diciembre de 2015

Los grandes olvidados de la administración
Los cerca de 30.000 trabajadores que conformamos la Administración General de la Junta de Castilla y León, la tercera parte del total de la administración regional, somos los grandes olvidados de los empleados públicos en la Comunidad. El hecho de que haya 50 categorías de trabajo, y unas 80 competencias laborales, genera una dispersión de intereses y de tareas que dificultan tomar conciencia de pertenencia a un colectivo laboral, algo que sí ocurre con sectores como los de educación o sanidad.
Sin embargo, ha llegado la hora de los empleados de la Administración General de la Junta, que tienen que saber que la Comunidad funciona y mejora gracias a su compromiso y su trabajo, y así debemos darlo a conocer al conjunto de los ciudadanos y de la sociedad de Castilla y León. Es el momento del reconocimiento y de la dignificación de estos empleados públicos, que hemos sido -en silencio- los grandes afectados por las medidas adoptadas por la administración en los últimos cinco años, con la excusa de la crisis.
Cerca de 3.000 empleados de la Administración General de la Junta se han jubilado y no se han cubierto. La inestabilidad y la precariedad laboral se han cebado en la Administración General de la Junta, donde la mitad de los empleados son laborales temporales. En el caso de los servicios sociales esta temporalidad se dispara, y el porcentaje de trabajadores con contratos temporales alcanza el 90% en algunos centros. Por no hablar de que no se ha desarrollado nuestra carrera profesional, para incentivar nuestro trabajo y mejorar nuestra trayectoria laboral; o que llevamos siete años sin convocatoria de oferta de empleo.
Resulta esencial que se creen bolsas de empleo, como existen en otros sectores, que ayudan a facilitar las sustituciones e interinidades, y preparar un personal que está listo para aportar un trabajo de calidad, y para presentarse a las oposiciones que la administración tiene que convocar, para no poner en peligro la calidad de los servicios, que requiere de más personal.
Los servicios sociales, la asistencia a mayores, discapacitados y otras personas necesitadas, la dependencia, las escuelas infantiles, la gestión de los desempleados, la inspección de consumo, la farmacia, el mantenimiento de la carreteras, el transporte, las instalaciones industriales, la vivienda, la gestión de la administración pura y dura, la agricultura, la ganadería, el control de la PAC, la vigilancia medioambiental, la caza, la pesca, la gestión forestal y los incendios, la industria, la cultura, el patrimonio… Son sólo algunas de las tareas a las que se dedican los empleados de la Administración General de la Junta, y que dan idea de su importancia, y de su papel en el día a día de la vida de los ciudadanos.
Por eso hay que destacar el sacrificio y el compromiso de estos empleados públicos, que a pesar de los enormes recortes de personal, y el deterioro de las condiciones laborales, respecto a lo que teníamos hace años, han estado al pie del cañón, manteniendo la calidad de los servicios, y la atención a la sociedad y a los ciudadanos.
Y tanto esfuerzo no ha sido reconocido. Incluso hemos sufrido la incomprensión de responsables políticos y de los ciudadanos. Nos hemos sentido solos en muchas ocasiones, y utilizados por los políticos en los procesos electorales, que se han aprovechado de que los empleados de la Administración General de la Junta hemos tenido menos sentido de pertenencia a un mismo sector laboral.
Pero ahora que parece que las circunstancias económicas están cambiando, es el momento de reconducir la situación de nuestro sector, y en la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) creemos que toca recuperar condiciones laborales, plantillas, posibilidades de crecer profesionalmente… Nos merecemos que la administración nos haga caso, ahora, a nosotros.
Ya vale de que seamos empleados públicos de segunda. Es la hora de los trabajadores de la Administración General de la Junta. Al consejero de Presidencia, desde CSI-F, ya le hemos dicho que apueste por nosotros, por los empleados de la Administración General, que podemos hacer una Comunidad de Castilla y León mejor, con servicios de más calidad y más profesionales. Pero para conseguirlo, la Junta tiene que colaborar con formación continuada, con potenciación de la carrera profesional, con oferta de empleo, o con más atención y respeto a los trabajadores laborales.
Pero estos problemas que los trabajadores de la Administración General de la Junta de Castilla y León tenemos, también se repiten en el resto de comunidades autonómicas. Por ello, en CSI-F, en el último congreso nacional de nuestro sindicato independiente, decidimos crear un sector nacional de las administraciones generales de las autonomías, para evitar la dispersión de las inquietudes de estos trabajadores, y propiciar una defensa común de nuestros intereses, en un sector relevante.
Creo que los trabajadores de este sector, como es el caso de los empleados de la Administración General de la Junta de Castilla y León no nos hemos visualizado suficientemente, y que tenemos que salir del olvido.

Mariano Prieto, presidente autonómico del sector de Administración General de Castilla y León (AGCyL) y responsable nacional del sector de administraciones generales autonómicas.

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