CSIF espera lograr un reglamento en Atención Primaria en la Región de Murcia que mejore las insuficiencias actuales
La Central Sindical alerta de la precariedad laboral y el deterioro de este servicio

La inmensa mayoría del personal ve insuficiente el tiempo empleado en cada paciente y se considera mal pagado
19 de Marzo de 2018

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, alerta de la precariedad laboral y el deterioro del servicio al que se enfrentan en el día a día el personal sanitario de Atención Primaria.

Así se desprende de una encuesta llevada a cabo por el sindicato sobre un total de 11.626 participantes a nivel nacional y en el que han participado médicos, enfermeras, pediatras, residentes, auxiliares y celadores, entre otros.

El sector de Sanidad de CSIF en la Región de Murcia subraya que la Atención Primaria Sanitaria tiene una “gran importancia” dentro de cualquier servicio de salud y debe tener un papel de “eje vertebrador” de cualquier sistema de salud.

Está previsto que la negociación del Reglamento de Atención Primaria en la Región de Murcia comience la semana del 26/03/2018. CSIF espera “lograr” que este reglamento en la Región de Murcia “mejore las insuficiencias recogidas en nuestra encuesta”, así como las del funcionamiento para nuestros trabajadores y nuestros pacientes.

Por ello, desde CSIF insistimos en que es necesario alcanzar un “buen índice de calidad” de servicios ofertados para que sea directamente proporcional a un “buen nivel de satisfacción” de los profesionales, y dé como resultado una buena atención de calidad a los ciudadanos.

En este sentido, tal y como reflejan los datos recabados por CSIF, el índice de satisfacción profesional del personal sanitario de la Atención Primaria es muy bajo. Los años de crisis económica vividos en España también han afectado al sector sanitario, lo que ha “perjudicado” a la calidad asistencial.

La investigación recoge que el 78 por ciento de los encuestados considera insuficiente el tiempo empleado por cada paciente, mientras que un 75 por ciento considera que su centro no tiene la infraestructura adecuada para conseguir una mejor calidad y accesibilidad en los servicios.

Otro de los inconvenientes, y que peor valoran los profesionales sanitarios participantes de la encuesta, es la casi inexistente continuidad entre niveles de Atención Primaria y Atención Especializada, donde un 64 por ciento considera que “no hay continuidad”.

La encuesta también revela otras preocupaciones dentro del personal sanitario como la congelación y disminución de las retribuciones percibidas (un 80 por ciento se considera mal pagado), la reducción en la reposición del personal (un 64 por ciento lo considera problemático), la falta de estabilidad en la profesión, (con un 53 por ciento), la ausencia de carrera profesional (un 45 por ciento), dificultades para los traslados (30 por ciento) y la conciliación de la vida familiar y profesional (20 por ciento).

Todos estos factores conllevan al profesional sanitario a trabajar en unas condiciones muy poco óptimas, lo que se traduce en una “mala imagen asistencial” a los pacientes y que afecta directamente al servicio que se presta, haciendo a los profesionales más vulnerables.