El ascenso profesional que nunca llega
Nuestra pregunta es cómo es posible que haya empresas que no valoren los esfuerzos de sus trabajadores por formarse. Pero las hay, incluso, en el sector público. De ahí que CSIF se niegue a convivir con esa pregunta
11 de Octubre de 2017

CSIF recuerda que la promoción profesional es uno de los derechos recogidos en el Estatuto Básico de la Función Pública en el que se fijan las condiciones de ascenso basadas siempre en “los principios de igualdad, mérito y capacidad”. Sin embargo, en nuestro sector asistimos, a menudo, a conversaciones con nuestros delegados sindicales en empresas públicas, entre las que podríamos citar a ISDEFE o a FUNDAE en las que casi nunca falla esta pregunta: “¿Dónde está la promoción profesional?” Pero, por más que la exige nuestro sindicato, no es fácil llegar a la respuesta, porque no la hay. Son empresas en las que no existe esa promoción.

La pregunta, incluso, podría ser más agresiva: ¿cómo es posible que haya empresas que no valoren los esfuerzos de sus trabajadores por formarse? Máxime porque en estos dos casos concretos hablamos de ISDEFE, que es una empresa que se dedica a la ingeniería de sistemas para la defensa de España, y de FUNDAE, que es la Fundación Estatal para la formación en el empleo. Por lo tanto, son entidades que deberían ser un ejemplo para el resto de la sociedad. Sin embargo, CSIF constata que “esos planes de carrera de los distintos colectivos, en los que se reconoce una promoción profesional basada en años de experiencia y rendimiento adecuado, de acuerdo con la evaluación de los responsables”, no se llevan a cabo y que de esta manera no se respeta un derecho básico de los trabajadores.

De ahí que nuestro sindicato exija que esta lucha llegue ya al final y que, además, sea un final feliz: la motivación del empleado es innegociable para CSIF. Sea una promoción horizontal o vertical, no podemos encontrarnos con empleados que llevan seis años esperando que se cumpla la promesa de la dirección para promocionarlos.