CSIF explica los motivos por los que celebra la dimisión del presidente de AENA
Durante su mandato se ha priorizado el servicio público y se ha desatendido totalmente la vocación de servicio público de una empresa como AENA. Por eso nuestro sindicato pedía desde hace tiempo “el cese inmediato” de José Manuel Vargas.
27 de Septiembre de 2017

CSIF, sindicato mayoritario en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, celebra que el Ministro de Fomento, Iñigo de la Serna y al Secretario de Estado de Infraestructuras y presidente de ENAIRE (dueña del 51% de la emprersa), Julio Gómez-Pomar hayan cesado al Presidente de AENA, José Manuel Vargas Gómez. El motivo obedece a la gestión que ha realizado en la compañía donde ha priorizado los resultados económicos en detrimento del servicio público, que esta empresa debe dar a toda la sociedad española.

De esta forma, José Manuel Vargas abandona AENA sin que haya un sustituto, haciendo un enorme daño a la empresa que, a día de hoy, cotiza en el Ibex35 y que, como recuerda CSIF, “ninguna compañía del IBEX35 cesa a su Presidente sin anunciar al momento el sustituto”.

Los acontecimientos de este verano en Barcelona, con la empresa EULEN, que obligó al Gobierno a convocar un Consejo de Ministros Extraordinario, no fue el primer problema que ha tenido que afrontar AENA en los últimos años de su gestión. CSIF estima que para José Manuel Vargas siempre ha primado más el interés de los Fondos de Inversión Extranjeros que son dueños de una parte de la empresa que el servicio público y el sector turístico que tanto empleo crea en España.

Es más, CSIF considera que debe abrirse una Comisión de Investigación en el Congreso de los Diputados. La valoración actual de la empresa ha hecho perder al patrimonio público miles de millones. La privatización del 49% supuso una recaudación para el Estado de 4.263 millones. Si entonces el valor de las acciones era de 58 €, ahora el precio de cada título se sitúa en 164, lo que supondría una capitalización de 24.600 millones. Es decir, la Hacienda pública ha perdido 7.791 millones.