CSIF explica a Aena que la salud de los trabajadores es innegociable
Los empleados no se acomplejan ante las presiones de sus jefes para mantener silencio y piden al director trasladarse con urgencia a otro edificio. El actual está produciendo repetidamente casos de lipoatrofia semicircular, una enfermedad laboral. "El hecho de que un edificio esté enfermo no significa que los trabajadores deban enfermar".
05 de Julio de 2017

El problema ya es antiguo. Pero la salud del edificio Lamela en Ciudad Pegaso, cuyo alquiler le sale a Aena por 2.370.958,80 euros, no mejora. Ni siquiera el protocolo de acción, que puso en marcha el Comité de Salud, ha logrado impedir que remitan los casos de lipoatrofia semcircular entre los trabajadores. Un problema que obedece a los altos niveles de electricidad estática o la baja humedad que no ha logrado corregirse y que ha provocado que CSIF pida con urgencia el traslado de edificio. “Máxime porque Aena cuenta con un edificio en propiedad en el mismo Aeropuerto de Barajas con una extensión de 7.500 metros cuadrado y que ahora mismo no tiene ninguna explicación que esté vacío”.

Así lo denuncia CSIF, que apela a la lógica: “Se trata de un edificio que tiene sus dolencias y lo que no tiene sentido es que se ponga en peligro la salud de los trabajadores”. De hecho, los propios trabajadores han tenido que reaccionar “independientemente de la presión a la que están sometidos. Son sus propios jefes los que les piden silencio”. Pero cuando la salud está en juego el silencio no tiene motivo. De ahí que 210 trabajadores, “con sus nombres y apellidos” hayan firmado un escrito dirigido al director general de Aena, Ángel Luis Arias, “pidiendo la salida del edificio”, porque ya no se puede esperar más.

La lipoatrofia semicircular es una enfermedad benigna y reversible que suele afectar a los oficinistas y que afecta a las funciones de los muslos e, incluso, de los antebrazos por problemas de baja humedad y descargas electrostáticas. Un problema que, según uno de los pocos estudios científicos que existen acerca de esta enfermedad, demostró que desaparecía totalmente en el 95% de los trabajadores que se jubilaban. De ahí la urgencia que maneja CSI-F en este caso: el hecho de que el edificio esté enfermo no significa que los trabajadores deban enfermar.