Las contradicciones de la SEPI
CSI-F no entiende que el holding estatal plantease severos recortes en Correos o en Navantia al mismo tiempo que anuncia unos ingresos de 4.500 millones de euros para 2017
11 de Mayo de 2017

Su vida es parte de la nuestra y entre sus claves hay una innegociable: las políticas de austeridad que siempre definirán la personalidad de la SEPI. Un holding de titularidad estatal, un mecanismo de control, capaz de anunciar unos ingresos de 4.500 millones de euros para 2017 al mismo tiemplo que plantea severos recortes para importantes empresas del grupo como Correos o Navantia. De hecho, las dos aportan, junto a Tragsa, el 83% de la facturación de la SEPI, un grupo de lo más heterogéneo tanto por la actividad de las empresas como por el tamaño de las mismas, presente en todas las Comunidades Autónomas.

A día de hoy, la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) es el único grupo empresarial de titularidad estatal. Sus sociedades pueden percibir aportaciones procedentes de los Presupuestos Generales del Estado y captar fondos en los mercados nacionales o extranjeros. Desde su nacimiento en 1995, también tiene la competencia de privatizar participaciones de empresas. Pero hasta que eso sucede la SEPI, adscrita al Ministerio de Hacienda, no puede compararse nunca a una empresa privada. De hecho, así lo recordó en su última comisión parlamentaria Pilar Platero, la presidenta desde el mes de diciembre. "No nos podemos olvidar de nuestro apellido”, dijo. “Somos una sociedad pública y la rentabilidad también hay que medirla en términos sociales”.

En realidad, su patrimonio más valioso son los 245.000 empleos directos o indirectos que genera cada día y que forman parte de su declaración de intenciones. Máxime en un país como España que tiene uno de los sectores públicos empresariales más bajos de la Unión Europea. De ahí la necesidad de protegerlos, una reivindicación irreversible por parte del Sindicato CSI-F que, además, recuerda que en 2016, tras dos años de descenso, las cifras de negocio de la SEPI volvieron a aumentar. Suficiente argumento para olvidar los recortes.