CSIF exige respuesta a la cúpula del ICO: cada directivo gasta una media de 1.675 € al año en la máquina de ‘vending’ (snacks, cafés, refrescos….)
Nuestro sindicato no concibe tamaña diferencia en el Banco del Estado. El resto de los empleados salen a una media de 100 € anuales en su planta de trabajo.
12 de Marzo de 2018

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato mayoritario en las administraciones públicas, denuncia que la austeridad está en peligro en el ICO (Instituto de Crédito Oficial). Mientras los trabajadores se quedaron este año sin el tradicional regalo navideño, atendiendo a ese principio de austeridad, los cinco directivos, que trabajan en la planta noble, tienen una media de gasto en productos de ‘vending’ (snacks, cafés, refrescos, patatas…) de 7 € al día por cabeza lo que se traduce en 1.675 € al año. Sin embargo, en la primera planta, en la que trabajan alrededor de 300 empleados, salen a una media de 100 € por trabajador al año por ese mismo motivo.

CSIF exige una rotunda explicación que justifique esta situación que ha trascendido porque se recogía en el pliego de condiciones para el contrato de servicios de 'vending' del Banco del Estado para el próximo ejercicio. Allí se delata una diferencia tan descomunal que, a juicio de nuestro sindicato, no hay argumentos racionales capaces de justificar. El inventario de productos (café, zumo de naranja, agua, refrescos y productos como bolsas de patatas, sándwiches, chocolatinas…) es similar entre las dos plantas.

La diferencia está en que el coste de los productos consumidos por los directivos son financiados al 100% por el ICO mientras que el del resto de empleados son subvencionados sólo en un pequeño porcentaje. Pero ni siquiera eso es un argumento que pueda explicar un gasto por cabeza de los directivos de 1.675 € al año en cafés, snacks…, y, en definitiva, en las típicas máquinas de ‘vending’ en una entidad pública en la que, a día de hoy, se adeuda más de un millón de euros a los empleados. Desde 2014 no se les paga un dinero que se han ganado atendiendo a sus nuevas clasificaciones profesionales “tras superar una evaluación variable por objetivos”. CSIF recuerda que hay trabajadores a los que se debe más de 24.000 € por este motivo.