Correos: la antigüedad merece un respeto
CSIF recuerda que el actual Reglamento postal retrocede al año 1999, un tiempo que ya no existe, lo que obliga a buscar medidas en una empresa como Correos que ha tenido un déficit de 150 millones de euros en 2017. Son 300 años de historia.
07 de Febrero de 2018

Esta vez no sólo se trata hablar de derechos laborales, sino de mostrar datos como este último que explica que Correos ha cerrado 2017 con un déficit de 150 millones de euros. Un dato que, antes de levantar el dramatismo, lleva a preguntarse: ‘¿qué clase de camino es éste?’ Al menos, esa es la pregunta que formula CSIF, entre otras cosas porque nos inquieta el futuro: el futuro es el sitio en el que vamos a pasar el resto de nuestra vida.

Por eso nuestro sindicato reclama una severa reforma. Recuerda que el actual Reglamento postal retrocede a un tiempo que ya no existe, el año 1999. Y no sólo eso, sino que el descuento de 123 millones de euros que amenaza la financiación del Servicio Postal Universal en los Presupuestos Generales del Estado de 2018 tampoco actúa como inspiración.

Hoy, no se trata de utilizar las palabras para crear miedo. Al contrario. Las palabras recuerdan que el miedo siempre tiene remedio. Pero es el momento de explicar el escenario en el que nos encontramos. La solución no pasa por reducir drásticamente el empleo. Tampoco por crear puestos a mansalva a media jornada. Al contrario. Todo eso es sinónimo de una precariedad que Correos, con una biografía de más de 300 años, no concibe: la antigüedad merece un respeto.

Por eso CSIF exige crear un nuevo marco como se hizo en el año 1999. Un nuevo reglamento acorde a las necesidades reales de Correos, donde nuestro sindicato juzga que ha llegado el momento de que el Gobierno nos plantee una oferta que no podamos rechazar.