¿Por qué CSIF ve clara la cuarta revolución industrial de Navantia?
La implantación del 'Astillero 4.0' supondría un balón de oxígeno para los 5.283 empleados de Navantia que tan mal lo han pasado estos años. El 68%, a día de hoy, tiene más de 50 años lo que significa que la renovación humana y tecnológica ya no puede esperar.
30 de Enero de 2018

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato mayoritario en las administraciones públicas, celebra que los tiempos han cambiado en Navantia. Después de unos años tan difíciles, la empresa pública se encamina hacia su cuarta revolución industrial con la implantación del 'Astillero 4.0', con argumentos poderosos que estimulan claramente la sensación del cambio, las reglas de juego del futuro.

Nuestro sindicato celebra este balón de oxígeno en una empresa que lo necesita. Son 5.283 empleados de los que el 68% tienen más de 50 años porque desde 2004 no se producen prejubilaciones. La plantilla ha envejecido por ley de vida. La media de edad es alta para un astillero, donde los operarios trabajan con soldaduras o planchas de acero y que, según la Ley de Prevención, pueden mover cargas de hasta 25 kilos.

En breve se presentará a los sindicatos el Plan Estratégico 2018-2022, cuyo objetivo es adaptar los astilleros públicos a las nuevas necesidades de producción. El presupuesto para llevarlo a cabo no sólo procederá de la Armada Española, a través del Gobierno, que ha anunciado su interés por reanudar las inversiones en la construcción de nuevos buques. También se harán a través de contratos internacionales con cuatro países (Australia, Arabia Saudí, Canadá y Estados Unidos) que han de concretarse en los próximos meses y en los que existen fundadas esperanzas pues, de cara al sprint final en algunos de esos concursos, Navantia figura muy bien colocada.