CSI·F pide "realidades" en Navantia Cartagena a la SEPI
El diálogo marca la reunión de los trabajadores con Pilar Platero, la presidenta de la SEPI, que da luz verde a la negociación del Convenio Único y asegura que el Proyecto S80, que supondrá la construcción de cuatro submarinos, se firmará de manera inminente.
11 de Mayo de 2017

El mensaje fue contundente por parte de los trabajadores de Navantia en Cartagena, la empresa pública especializada en la construcción de submarinos y cazaminas, a la presidenta de la SEPI, Pilar Platero: “Queremos realidades, no promesas”. CSI-F estuvo presente en la reunión respaldada por un diálogo, en el que no fue suficiente que la presidenta del SEPI asegurase que “la carga de trabajo está garantizada”. Por eso mostramos nuestra preocupación por la firma del convenio o por la política de contratación que en los últimos tiempos sólo se realizan a través de Empresas de Trabajo Temporal (ETT).

Pilar Platero escuchó de palabra cada demanda de un astillero en el que la edad media actual en el astillero es de 53 años lo que implica la urgente necesidad de rejuvenecerla. Se teme que se repita una situación como la de 2004 en el que la mayor parte de los trabajadores mayores de 52 años se prejubilaron y originó un vacío de conocimiento que esta vez debería evitarse como fuese. Máxime atendiendo a la orden de ejecución del Proyecto S80 que, según la presidenta, se va a firmar de manera inminente y que supondría la realización de cuatro submarinos.

Por ello, insistimos en la necesidad de negociar un Convenio Único que recupere la ilusión y la confianza en la Alta Dirección por parte de los trabajadores; que garantice la formación del personal del astillero para competir en un mercado cada vez más exigente y el vínculo estratégico entre Navantia y la defensa Nacional.

En este sentido Platero dijo a los trabajadores que el plan debe estar ultimado en octubre para ponerlo en marcha, como muy tarde, a finales de este año. Incluye más carga de trabajo, una dotación anual presupuestaria por parte del Ministerio de Defensa y el rejuvenecimiento de, al menos, la mitad de la plantilla, a través de un ERE, en el que se apueste por el contrato relevo.

En ese sentido la presidenta de la Sepi ya sabe que hasta que no se aclare toda esta situación la plantilla no abandonará la huelga de celo iniciada hace más de dos meses, que consiste en negarse a realizar horas extras remuneradas o compensatorias, así como cualquier tipo de modificación de sus jornadas.