Apoyo de CSIF en el 23 de septiembre, Día Internacional contra la explotación sexual y la trata de personas
23 de Septiembre de 2019

La trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual es una grave vulneración de los derechos humanos y una de las formas más desgarradoras de violencia de género, la que reciben las mujeres por el mero hecho de serlo y que constituye un atentado contra la integridad, la dignidad y la libertad de la mujer en su totalidad. Porque, aunque existe el tráfico de personas con otros fines y también algunos hombres y niños víctimas de trata con fines de explotación sexual, el porcentaje de mujeres nos indica que la trata de seres humanos tiene género. Cada año entre 600.000 y 800.000 personas cruzan las fronteras internacionales como víctimas de trata y el 80% son mujeres. Y si hablamos de trata con fines de explotación sexual, encontramos un aplastante 98% de mujeres y niñas, esto es debido, principalmente, a la feminización de la pobreza y las diferentes violencias de género que sufren las mujeres desde niñas y que las sitúan en situaciones de mayor vulnerabilidad. Además del hecho que la demanda de prostitución en los países de destino es, por supuesto, de mujeres.

Las energías y, por tanto, los recursos económicos, están puestos mayoritariamente en la persecución del delito y las víctimas acaban siendo instrumentalizadas con el objetivo de desarticular redes. Con esto no se quiere menospreciar el trabajo de las personas que se encargan de nuestra seguridad y persiguen el delito aunque sí evidenciar que ocupan demasiado espacio y hay otras actrices, sobre todo las mujeres y niñas víctimas de trata con fines de explotación que son supervivientes y que han sido violentadas sistemáticamente y necesitan tener un espacio para trabajar la conciencia de estar en situación de violencia. Este será un proceso más o menos largo, en función de la sofisticación del engaño y la manipulación a la que las víctimas han estado sometidas.

Otro actor a tener en cuenta, además de la obligación de perseguir el crimen y prevenir el delito, es la de actuar sobre la demanda de servicios sexuales, pues es indudable que sin demanda no habría este mercadeo de seres humanos. De ahí la necesidad de campañas de concienciación social para el conocimiento del problema de la trata e incidir de manera especial en la reducción de la demanda.

A través de este escrito la pequeña contribución de CSIF hacia la concienciación social de una situación lamentable y, con el ánimo de evitar la situación dramática que han vivido estas personas, hacer un llamamiento al ejercicio responsable de nuestras actuaciones bajo parámetros de conocimiento y respeto.