CSIF hace balance sobre los incendios forestales en la Comunidad previo a la campaña estival
​El sindicato independiente reitera su propuesta de crear la categoría de bomberos forestales con un contrato mínimo de 6 meses (en lugar de los tres o cuatro actuales) y la puesta en marcha de las BIIF (Brigadas de Investigación de Incendios Forestales) de Agentes Medioambientales; “Lo que tiene que hacer la Junta es mantener ese operativo necesario durante todo el año, con personal estable y profesional, ya que el 40% de los incendios forestales se producen en invierno”, recalca CSIF.
16 de Mayo de 2018
Bomberos forestales

Desde CSIF, central sindical más representativa en la administración, subrayan que la extinción de incendios forestales es un Servicio Esencial en Castilla y León, como puede ser la sanidad o la educación, como así lo establece la Ley de Protección Ciudadana de Castilla y León, aunque sólo nos acordemos cuando el incendio se acerca a nuestras casas.

Pronto comenzará la campaña de incendios forestales en toda la Comunidad, muchas de las personas que en verano componen el operativo dejarán de engrosar las listas del paro, ese es el caso de los bomberos forestales que aún no tienen su categoría reconocida, los ahora llamados fijos discontinuos, así como el resto de personal contratado por empresas que licitan obras de tratamientos selvícolas, los llamados brigadistas. Cuestión tremendamente importante si se quiere contar con profesionales adecuados, cosa que la temporalidad cercena.

Para el sindicato independiente es necesario acabar con el empleo precario en el colectivo de extinción de incendios. No parecen existir para la Consejería estos profesionales de incendios, a los que tienen condenados a una interinidad de un 70%, porque no sacan oposiciones desde tiempos inmemorables, y a los que se ningunea negando en negociación del convenio colectivo la creación de la categoría de bomberos forestales, como defiende CSIF.

No es menos importante atender la formación y ofrecer una segunda actividad laboral a la plantilla del servicio anti-incendios de la Junta, cuando envejece, añade CSIF. “No es de recibo que personal que ha dado los mejores años de su vida en la extinción de incendios, se tenga que ir a la calle por un reconocimiento médico a los 50 años”, remarca. Por todo ello, esta organización sindical insiste en la creación de las categorías de bombero forestal, como existe en Andalucía, Galicia, La Rioja o Extremadura, o de brigadas de emergencia, como se da en la Comunidad de Valencia, en la línea de lo reivindicado en la reciente manifestación de ámbito nacional del pasado 12 de mayo en Madrid: “Queremos un servicio que asuma la defensa contra incendios forestales de forma integral, estable, público, debidamente formado y dimensionado, que permita consolidar el empleo del personal que desempeña estas peligrosas funciones”.

Desde CSIF creen que “la respuesta contundente que se necesita para paliar la situación no llega; no llega la inversión necesaria para la prevención de incendios, ni llega una demandada ampliación de meses de los fijos discontinuos, en definitiva una inversión que el diezmado empleo rural de la comunidad pide a gritos”.

A pesar de las denuncias de incumplimiento de las jornadas laborales (en algunos casos más horas que las legales), nada ha cambiado salvo promesas ambiguas y parches como algunas cuadrillas y motobombas nocturnas a golpe de improvisación política y sobre las que no se sabe si tendrá continuidad.

Pocos trabajan todo el año en medio ambiente (Agentes Medioambientales, Celadores de Medio ambiente, Conductores e Ingenieros Forestales y de Montes) y tienen que ver como las restricciones presupuestarias y de personal ahogan el servicio que deberían prestar a la sociedad de forma digna y profesional. En estos servicios y, gracias a jubilaciones y no reposición de plazas en las Ofertas Públicas de Empleo, se padece además la supresión de las compensaciones horarias sobre excesos de jornada por servicios extraordinarios (los incendios lo son) que existían hasta hace poco en la administración, ya que las horas extras nunca han existido.

Es cierto que durante los meses de enero a abril ha habido suerte y no se han producido grandes incendios, pero sí un número importante (285 incendios según la propia Consejería), a pesar de las lluvias registradas en lo que va de año, con meses de marzo y abril extremadamente lluviosos.

Pero llega mayo y nos sorprende un presumible Gran incendio (GIF) Intencionado? en la provincia de León empujado por el viento, y con él se reabre el debate acerca de las condiciones laborales del sector y del dispositivo en sí, y la falta de apoyo político de medios materiales y humanos a la investigación de incendios por parte de los Agentes Medioambientales.

La prevención queda aparcada u olvidada, “discontinuizar” el combustible, cortafuegos, mantenimiento de pistas, puntos de agua, accesos, etc. También se olvida habilitar guardias de investigación de Agentes Medioambientales, que son prevención, aun así son de remarcar las excelentes investigaciones realizadas por estos funcionarios encaminadas a encausar a presuntos incendiarios y que esperamos acaben dando sus frutos en los juzgados.