La surrealista encuesta de Paradores a sus empleados
CSI-F denuncia que en una empresa pública, en la que los últimos años no han hecho más que recortarse complementos a los empleados, ahora se les pregunte si se sienten satisfechos y motivados. "Nos preguntan también por los cursos de formación y hace años que no los realizamos", señalan.
23 de Junio de 2017

Hay trabajadores de Paradores, afiliados a CSI-F, que han perdido la cuenta de los años que lleva la empresa sin ofrecerles un curso de formación que no sea de prevención de riesgos laborales. Ana es el pseudónimo de una empleada que prefiere no dar su nombre, que lleva veinte años en Paradores en el mismo puesto y que recuerda con nostalgia “aquellos años en los que la empresa nos daba cursos de idiomas, aunque solo fuese para refrescarnos o para actualizarnos, porque el idioma es una de las primeras cosas que se olvidan si no lo vigilas. Pero ni eso ni un curso de atención al cliente para los empleados que trabajan en recepción. Si no eres autodidacta o no te enseña el compañero, uno está perdido”.

De ahí que a José Manuel Fernández, delegado sindical de CSI-F en Paradores, le haya sorprendido la última novedad de la empresa con los empleados, “una encuesta para percibir nuestra motivación, en la que se nos hacían preguntas surrealista como de qué nos han valido los cursos que hemos realizado, y realmente no sabemos cuáles son esos cursos, porque hace años que no los realizamos. Y no sólo eso, sino que cómo se puede preguntar a trabajadores, que los hay en Paradores y que por una jornada completa de 40 horas semanales cobran entorno a 700 euros, si se sienten bien pagados, a ellos o a administrativos, con más de 20 años de antigüedad, que apenas llegan a los 1.000 euros”.

Por eso CSI-F está esperando que Paradores publique los resultados de esa encuesta para calibrar su valor real. Una encuesta que, en cualquier caso, nuestro sindicato realizará con sus afiliados en Paradores para contrastar los resultados en una empresa de casi 90 años de historia, con cerca de 4.000 empleados, donde hoy “la palabra no es pesimismo”, según nuestro delegado sindical, “sino realismo”. El realismo de percibir como se acabaron con complementos como el de la antigüedad, se eliminaron los días de asuntos propios o se impuso librar un solo fin de semana de cada siete cuando antes del ERTE era uno de cada cuatro. Máxime ahora que la empresa ha vuelto a dar beneficios que, sin embargo, no revierten en sus empleados, cosa que no se preguntaba en la encuesta.