Calidad o beneficios, el dilema que sobra en las empresas públicas
CSIF recuerda que las empresas públicas son imprescindibles porque prestan servicios que las privadas ni se plantearían. Una realidad que, a juicio de nuestro sindicato, nos aleja de ese dilema: ¿calidad o beneficios?
08 de Febrero de 2018

Calidad o beneficios. Un dilema que, a día de hoy, parece imprescindible en las empresas públicas y que, a juicio de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), nunca debería existir. Porque el objeto de las empresas públicas va mucho más allá de los beneficios puramente económicos. Las empresas públicas son las que se vuelcan en aquellas áreas geográficas que tienen una situación económica más desfavorecida para procurar su mayor desarrollo.Es más, la historia de estas empresas, como recuerda Pilar Platero, presidenta de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), también es la historia de España.

En las empresas públicas se dan casos como el del hipódromo de La Zarzuela, que nunca ha dado beneficios y en el que el Gobierno sostiene que “la dotación económica necesaria para el desarrollo de su actividad es mucho más rentable que mantenerlo cerrado”. Una prueba indudable, según CSIF, de lo que son estas empresas en las que claro que las hay que dan beneficios como, por ejemplo, IFEMA, AENA o ISDEFE. Pero esos beneficios nunca pueden ser a costa de reducir drásticamente plantillas, de externalizar servicios, de precarizar condiciones laborales o de sacrificar la calidad.

CSIF recuerda siempre que las empresas públicas son imprescindibles. Sobre todo, en esos servicios deficitarios como también puede ser el Servicios Postal Universal de Correos o cuando sucede algún problema grave en el medio ambiente, como los últimos incendios de Galicia, donde Tragsa presta un servicio en algunas zonas que las empresas privadas ni se plantearían.