Cuando las diferencias salariales entre hombres y mujeres se ocultan en pagos en especie
Un estudio de CSIF en las empresas públicas demuestra la dificultad de atajar esta discriminación que incumple el Plan de Igualdad y que puede dar lugar a sanciones entre los 3.000 y 180.000 €
18 de Enero de 2018

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios denuncia, tras un estudio realizado en el sector de entidades públicas estatales, que las desigualdades salariales entre hombres y mujeres son muy difíciles de controlar, porque muchas veces están ocultas en componentes salariales variables y en pagos en especie que, por supuesto, están fuera de Convenio.

Una situación que no respeta el artículo 28 del Estatuto de los trabajadores, “igualdad de remuneración por razón de sexo”, en el que se constata que “el empresario está obligado a pagar por la prestación de un trabajo igual el mismo salario, tanto por salario base como por los complementos salariales, sin discriminación alguna por razón de sexo”. De hecho, las empresas, que incumplan esta igualdad, se exponen a sanciones importantes que van desde los 3.000 hasta los 180.000 €.

Sin embargo, el estudio de CSIF demuestra que hay diferencias que alcanzan hasta los 6.000 € entre hombres y mujeres en empresas públicas con más de 250 empleados que no podrían consentir eso porque están obligadas a tener un Plan de Igualdad por Ley. El caso de RTVE, con una media de diferencia de 4.100 € entre hombres y mujeres, es público. “La preocupación de CSIF acerca de este tema es insistente”, señala Manuel González Molina, presidente de nuestro sector, “porque nuestro sindicato no se entiende sin la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres”.

Por lo tanto, CSIF reclama al Gobierno “el derecho de los trabajadores a solicitar información escrita sobre los componentes y la cuantía de la retribución desglosada por sexos, para atajar esta situación”. Así lo explica Manuel González Molina, quien insiste que “el Plan de Igualdad es una obligación desde 2007" y recuerda: "La falta de conocimiento de la normativa no es obstáculo para no cumplirla”.