Administrativización versus Personal Docente e Investigador
- CSIF denuncia que las administraciones exigen al Personal Docente e Investigador (PDI) de las universidades españolas un alarmante incremento de requisitos burocráticos y administrativos, no solo para su desarrollo profesional, sino también para el propio ejercicio de sus funciones básicas (docencia, investigación, transferencia y gestión).
- Esas exigencias comprenden la compilación de abundante información y la posterior puesta en formato administrativo de la misma. Paradójicamente, la era de las tecnologías de la información ahoga de “papeleo administrativo” al PDI de las universidades españolas.
04 de Noviembre de 2019

De todos es conocido que la burocracia paraliza la investigación científica en nuestro país. No hace falta más que ver la complejidad que genera, por ejemplo, la "Ley de contratos", la tramitación de los proyectos de investigación y la justificación de los mismos. Además, las buenas prácticas de la UE en lo referente a la financiación de la investigación chocan con el lastre de la farragosa gestión de sus proyectos que recae siempre en las horas extras del Personal Docente e Investigador.

Estas marañas administrativas, distan mucho de estar limitadas al ámbito investigador y se extienden sin complejos al campo de la docencia. Valga como ejemplo que una solicitud de nuevos estudios tiene una carga administrativa desproporcionada en relación a la necesaria gestión del proceso. Resulta evidente que el PDI no cuenta para este asunto con la salvaguarda de quien debiera ser primer ente interesado, su empleador. Las universidades están ensimismadas, desbordadas, carentes de cualquier capacidad resolutiva en este aspecto.

La perversión acontece cuando, para poder ejercer/promocionar como profesor universitario, se exige al PDI que realice "Gestión" sin que conste ninguna definición de la misma en la web de la ANECA, agencia encargada de las acreditaciones que vienen a ser la puerta al ingreso/promoción del PDI en las universidades. La ANECA evalúa la experiencia en "Gestión y Administración" a través de la ostentación de cargos/puestos de representación, ya sean estatutarios o asimilados. La ANECA no entra por tanto en unas tareas que deberían estar reguladas o, por lo menos, categorizadas y limitadas.

Un agravante de la indefinición citada, es que a este mérito de gestión evaluado por ANECA no le acompaña ningún "indicador de calidad". En definitiva ¿no es ésta indefinición la culpable del "todo cabe" ante la que sucumbe la productividad docente e investigadora del PDI? Y aún más acuciante ¿no apunta esta falta de límites a que se tienda a considerar que cuanta mas (gestión-administración) mejor? No podemos olvidar que al problema de la indefinición, se le añade el de la heterogeneidad y complejidad de los procesos administrativos asociados a la gestión.

Desde CSIF creemos que el PDI no debería estar abocado a una absurda carrera de obstáculos administrativos en la que consume grandes cantidades de esfuerzos y recursos. Por el contrario, deberían dedicar su tiempo a supervisar el progreso de sus estudiantes y a diseñar proyectos que nos ayuden a conocer mejor nuestro entorno, a nosotros mismos y a contribuir a transformar nuestra realidad en algo mejor.

Como pautas para salir de este atolladero, CSIF propone entre otras medidas:

* Realizar un diagnóstico que permita calibrar hasta qué punto las trabas administrativas suponen una merma en la productividad docente-investigadora del PDI.

* Eliminar la burocracia sobrante y exigir una simplificación máxima de todo proceso de gestión al que se enfrente el PDI.

* Definir claramente lo que son tareas de gestión y lo que son tareas administrativas.

* Incrementar las plantillas de Personal de Administración y Servicios en puestos/ tareas de apoyo directo a docencia e investigación.

4 de noviembre de 2019